Un nene de 3 años mira en el gigantesco televisor del living de su casa un partido de Argentina y la cámara enfoca a Lionel Messi en primer plano. Pedro, así se llama, se sobresalta de la emoción, se para junto al televisor y le habla, lo toca en la pantalla, pero Messi justo se da vuelta y él, en su inocencia, grita, lo llama, le exige: “Mirame, Messi, mirame…” Su amor por el 10 es absoluto dice el padre, que subió el video a Tik Tok y se hizo furor.

Estupiñán y diez más

En una regata, en China, un timonel y 27 remeros, 24 chicas y tres muchachos compiten todos con la camiseta de Messi, la celeste y blanca con el número 10. El pasado jueves 15, Argentina enfrentó a Australia en Beijing y 60.000 aficionados acudieron al Estadio De los Trabajadores con la casaca de Leo. Y el genio les cumplió: hizo un golazo al minuto y 19 segundos de juego. La cuenta de Instagram del Inter Miami, el que será su nuevo equipo, tenía hasta el 7 de junio a mediodía 1.700.000 seguidores, hoy suma 8.500.000. ¿Y aún no se ha anunciado oficialmente su fichaje…!

La mejor medicina del mundo es ganar

Ayer fue casi una fiesta nacional en Bangladesh: el ídolo nacional cumplió 36 años y, según ellos mismos, el país entero ama a Messi. “Somos 170 millones de habitantes, todos hinchamos por Messi”, dicen. Por eso ya mucha gente está presionando a la AFA para que acuda al país asiático a jugar un amistoso. Abel Völkner, gran amigo peruano radicado hace décadas en Alemania, cuenta: “Mi hijo es alemán, le gusta el fútbol, aunque básicamente es hincha de Messi. Él tiene 24 años y ya vive sólo, pero durante el Mundial hizo una promesa: vendría a casa en cada partido de Argentina para que viéramos juntos a Leo. Después de perder el primer juego con Arabia Saudita estaba temeroso de que lo eliminaran, pero por suerte llegó a la final y así se mantuvo el rito, vino los siete partidos, se jugara el día que se jugara y a la hora que fuera”.

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Messi: Destino final Miami

En todos los deportes, se juegue donde sea, en el vóley o en el tenis, aparece gente con la número 10 a rayas celestes y blancas. Estas manifestaciones se dan en todo el mundo. Sus portadores pueden ser árabes, finlandeses o congoleños, no hay barreras para este fenómeno que desborda cualquier entendimiento. Esto no pasó nunca, ni con Pelé ni con Maradona. Se los admiraba, eran universales, pero muy lejos de este apasionamiento. Ni en otros deportes ha sucedido.

Una encuesta de Euromericas Sport Marketing en alianza con Google en 65 países señala que al 86% de los encuestados les hace felices Messi y que un 72% lo tiene como ídolo, en tanto un 83% quisiera verlo en el partido que mirará por televisión. Estados Unidos, Inglaterra, Brasil, China, Bangladesh, Asia y África en general y, por supuesto, Argentina, son los países donde más adeptos tiene el 10. La encuesta fue publicada el 4 de diciembre último, cuando aún Messi no había levantado la Copa del Mundo. Luego de eso su popularidad se disparó a límites casi incomprensibles. La mayoría de las personas responde que lo adora por su juego, naturalmente, pero sobre todo por su personalidad. “Me encanta su sencillez y humildad”... “Porque le pegan y no se queja, se levanta y sigue”… “Porque ama a los niños”… “por su perfil bajo”… “Porque atiende a todo el mundo”… “porque hace una jugada bárbara, le da un gol servido a un compañero, este lo falla y él no se queja, no le dice nada, le pondrá otra pelota de gol”…

Foto: Tomada de noticias.perfil.com

Obviamente lo admiran los hinchas de fútbol por sus sensacionales virtudes en el campo, pero por encima de ello, Messi tiene una increíble conexión con las mujeres y con los niños. Éstos lo ven como un superhéroe, como el paradigma de la bondad, de la nobleza. Ellas, tal vez, por la fidelidad de Messi con Antonela, su amor desde los 13 años, ypor el apego a sus hijos y a toda su familia.

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“Mis hijos lo quieren a Messi más que a mí”, cuenta David Beckham, y se ríe. Finalmente, David se dio el gusto de convencerlo y llevárselo a Miami. “Messi es como un dios para los niños”, señala el ex notable centrocampista holandés Frank Rijkaard. “Tuve que llevar a mi hijo de ocho años a Barcelona porque su sueño era ver un partido de Leo en vivo”. Frank tiene el honor de haber hecho debutar en Primera División al de Rosario a los 17 años. Sin duda, Lionel es el futbolista más querido por sus colegas, que lo votan siempre mayoritariamente en la encuesta para el Balón de Oro. “En Barcelona, Leo me dejaba patear penales para que yo ganara la Bota de Oro. Llegábamos al arco, Él y Neymar tenían para definir y veían de reojo a ver dónde estaba yo, para dármela y que gane la Bota de Oro. Eso yo lo valoro mucho”, evoca el uruguayo Luis Suárez.

“Messi no es un falso humilde. La sencillez no se puede fingir. Eso, esencialmente, más sus condiciones técnicas inhumanas, hacen admirable a Messi”, define Ricardo Vasconcellos Figueroa, editor de Deportes de EL UNIVERSO. “Todo lo opuesto a la arrogancia pública de CR7 que le sale hasta por los poros; o la sequedad de un tótem distante como LeBron James, para mencionar a dos nada más. O de la agresividad y malos modales de un tipo como Maradona, que podía tener un buen gesto y una hora después cometer una grosería espantosa. Messi es genuinamente amable, cuidadoso de lo que dice y hace. No insulta, no maltrata, no se sobra. El día que más furioso se puso le dijo un insulto infantil a un holandés: bobo. Es un extraordinario futbolista, pero también es un deportista extraordinario, desde las implicaciones de conducta, respeto y observación de valores que esa palabra representa”.

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Luis Sánchez, magnífico periodista peruano del Diario Las Américas, de Miami, dice que Estados Unidos y la península de la Florida en particular están revolucionados con la llegada del crack. “Aquí hay una expectativa bien, bien grande, yo nunca imaginé que me tocaría vivir esto, lo disfruto y tengo una ilusión enorme”, confiesa, como un aficionado más. Como él, cientos de millones de personas verán ahora por TV los partidos de la liga norteamericana. “Llegó el momento y Messi es el impulso perfecto para ubicar a la MLS entre las mejores del mundo, este es un paso gigante”, aseguró Juan Pablo Reynal, presidente de Onside Entertainment y The Women’s Cup.

Los ultras del Paris Saint Germain decidieron un día silbar a Messi en los partidos. Leo lo aceptó con seriedad, nunca hizo un gesto de fastidio. Lloró al ser despedido por el Barcelona, un portazo en la cara inimaginable. Pero no dejó de demostrar su eterno amor por el Barça. En 2016 renunció a la Selección Argentina cuando no podían ganar un título y muchos lo apuntaban a él: “Si el problema soy yo, me voy”, argumentó. Son las cosas que encumbran la dimensión humana por encima del futbolista y le dan esa idolatría que fanatiza. Sus mismos fans no saben explicar si aman más al jugador que a la persona. Posiblemente, lo segundo.

Antes de la final de Qatar, en Brasil se preguntaban si debían hinchar para Francia, por la rivalidad con Argentina. La respuesta la dio Mauro Cezar Pereira, columnista brasileño de Uol.com.br: “Torcer contra Messi es torcer contra el fútbol, porque él es el fútbol mismo. Talento, liderazgo, generosidad, genialidad en la cancha al servicio no solo de tu equipo, sino también de nuestro deporte. A los 35 años sigue presentándonos recitales de baile. ¿Cómo estar en contra de este tipo? ¿Cómo apoyar su fracaso? ¿Cómo? ¿Cómo es esto posible…?”

Lionel apagó ayer (sábado) 36 velitas y nos inundó una nostalgia. ¿Cómo sentiremos el fútbol cuando ya no esté…? No queremos imaginarlo. Lo único que podemos pedir es que detengan el tiempo. (O)

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