Para protestar contra la ola de acoso racista y misógino que enfrentan muchos creadores de contenido, varios videojugadores de la plataforma Twitch convocaron una huelga de transmisiones en vivo el miércoles y reclamar a la popular plataforma que adopte medidas para protegerlos mejor.

“Hoy es #ADayOffTwitch (”un día sin Twitch”, ndlr) y, francamente... es catártico”, escribió en su cuenta de Twitter RekItRaven, una jugadora negra que se autodefine “no binaria” (que no se identifica como hombre ni como mujer).

Raven y otros creadores de contenido se unieron para impulsar esta huelga. “Adelantamos la fecha porque ya no es solo acoso. Las personas atacadas ven su información personal difundida en Twitch. Se estaba volviendo peligroso”, dijo a la AFP.

Debido a las recurrentes oleadas de racismo y referencias al grupo supremacista blanco Ku Klux Klan, Raven lanzó recientemente en Twitter el lema #TwitchDoBetter (Twitch hazlo mejor). Decenas de usuarios, principalmente no blancos y/o de la comunidad LGBTQ, se unieron a este banner para denunciar la inacción de la plataforma.

Un portavoz de Twitch dijo a la AFP que la plataforma “apoya el derecho de los streamers a hablar e informar de problemas importantes”.

“Nadie debería tener que sufrir ataques maliciosos por quiénes son o por sus opiniones, y estamos trabajando intensamente para evitar que las cuentas prohibidas pasen los filtros, así como en mejoras para hacer que Twitch sea más seguro para los creadores”, detalló.

Videos en vivo

Lanzado en 2011 y adquirido por Amazon tres años después, Twitch recibe más de 30 millones de visitantes al día. Los usuarios a menudo ven videojuegos con comentarios en vivo de los propios jugadores estrella y pueden interactuar con ellos y con otros espectadores.

En los últimos meses, el fenómeno de los “ataques de odio” - “hate raids” - ha adquirido una escala sin precedentes, según las víctimas, cuyas ventanas de conversación se ven inundadas regular y repentinamente por insultos relacionados con su color de piel, su orientación sexual, su religión... Incluso por llamados al suicidio o imágenes ultra violentas. (I)