Largas filas de personas buscando inocularse contra el COVID-19 se registraron este sábado 31 en varios centros de inmunización instalados en Guayaquil.

En el punto ubicado en la avenida Casuarina, conocida como la entrada de la 8, en el noroeste, Manuel Rendón hizo fila desde las 04:00. Cerca de las 09:00, estaba en los exteriores del sitio desayunando un pan antes de ingresar.

Él labora como guardia de seguridad en una compañía. Por el contacto con otras personas, acudió a que le aplicaran la primera dosis de la vacuna contra el COVID-19.

En este centro de inmunización entraban de doce a trece personas en orden y respetando el distanciamiento. No obstante, en los exteriores se evidenció desorden, pues varios ciudadanos intentaban colarse en la fila. Otros llevaban a bebés en brazos y niños para tener preferencia y pasar rápido.

Publicidad

A varias personas no les importaba recibir el kit de alimentos o la vacuna que les iban a aplicar, sino el hecho de inocularse y obtener el certificado.

Este sábado 31, en los centros de inmunización vacunaban a personas de 20 años en adelante. Ellos tenían que llevar su cédula y su carné en caso de segunda dosis.

“Estoy desde las cinco de la mañana parada haciendo fila, pero ya me falta poco para que sea mi turno. Yo lo hago por requisito porque me piden en la empresa donde trabajo o si no, no me vacunaría”, manifestó Rosa Tigrero, habitante de la ciudadela Martha de Roldós.

Luis Ávila, coordinador municipal de Justicia y Vigilancia, dijo que la semana pasada incluso se detuvo a delincuentes que intentaron robar a ciudadanos que hacían fila para vacunarse.

En el centro de vacunación instalado en la Espol hubo también largas filas.

Ángela Villao llegó desde el cantón Pedro Carbo. Ella explicó que donde vive los puntos de inoculación ya cerraron sus puertas y no tiene más opción que viajar a Guayaquil. “Vengo de lejos y este centro está saturado de personas. No sé en qué fila ubicarme al ver tanta gente”, expresó.

Publicidad

Casi en 250 % ha aumentado la vacunación con la primera dosis en Guayaquil en los últimos 14 días

Bajo un sol intenso, Mercy Chiquito esperaba ingresar al recinto de inmunización. Dijo que fue por obligación, pues la empresa donde labora le pide el certificado de vacunación para ingresar. “Lo hago por mi trabajo, no por voluntad mía”, refirió.

En el punto de vacunación de Mucho Lote, sobre la avenida Francisco de Orellana, norte, la fila daba la vuelta dos cuadras. Personas llevaban bolsas llenas de comida para abastecerse mientras esperaban por ingresar.

“Desde las cuatro de la mañana haciendo fila y al fin estoy lista para vacunarme. Vivo en Flor de Bastión, pero no fui al centro de vacunación de la entrada de la 8 porque hay muchas personas”, dijo la ciudadana Carolina Cañizares.

Gritos, desorden y pocas sillas hubo en el centro de vacunación instalado en la Universidad Católica, en el norte. Ciudadanos se metían en las filas y no respetaban el distanciamiento social.

“La gente mueve las sillas cuando avanzan, otros se meten en filas y estamos aglomerados”, exclamó Vicente Ordóñez a un infante de Marina.

En la Universidad Católica cerraron sus puertas al mediodía. Decenas de personas se quedaron afuera quejándose y diciendo que deben atender hasta la tarde. Un vigilante de tránsito hacía con señas a los carros que pretendían ingresar que ya no había vacunación.

Al mediodía de este sábado 31 ya no atendían en la Universidad Católica. Personas que buscaban vacunarse no pudieron ingresar. Foto: Carlos Barros. Foto: El Universo

“Este centro debe atender hasta tarde. Cuando estoy libre en mi trabajo dicen que ya no vacunan”, dijo el ciudadano Christian Medina.

Las largas filas de personas buscando inocularse se evidenciaron también en los colegios José María Egas y Cristóbal Colón, en el sur de la ciudad. (I)