La artritis es la inflamación y sensibilidad en una o más articulaciones. Entre los síntomas más característicos se encuentran el dolor y la rigidez articulares, algo que puede empeorar con la edad. Los tipos de artritis más comunes son la artrosis y la artritis reumatoide.

Por un lado, la artrosis afecta al cartílago, haciendo que se rompa; por el otro, la artritis reumatoide se presenta cuando el sistema inmunitario ataca a las articulaciones.

Los tratamientos dependen de qué tipo de artritis tenga el paciente y aunque es una enfermedad incurable, pueden ayudar a reducir los síntomas y mejorar la calidad de vida, reseña Mayo Clinic.

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Foto: Freepik

¿Cómo entrenar con pesas las personas con artritis?

Casi todas las personas pueden recibir los beneficios del entrenamiento de fuerza, en especial aquellas diagnosticadas con artritis, ya que, cuando se hacen correctamente como parte de un programa de ejercicios más amplio, puede ayudarles a sostener y proteger las articulaciones, también a aliviar el dolor, la rigidez y probablemente la hinchazón.

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Si alguien tiene artritis y desea incorporar el entrenamiento de fuerza a su rutina diaria, la Escuela de Medicina de la Universidad de Harvard ofrece algunos consejos:

1. Trabajar con un fisiatra, terapeuta o entrenador personal certificado que tenga experiencia con pacientes con artritis para diseñar y adaptar ejercicios que funcionales para el caso de cada persona. El objetivo debe incluir entrenamiento de fuerza, actividades de flexibilidad que mejoren el rango de movimiento y actividades aeróbicas que prevengan una mayor tensión articular.

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2. Se pueden programar los entrenamientos para esos momentos del día en los que es menos probable sufrir de inflamación y dolor. Es importante evitar hacer ejercicio cuando la rigidez sea peor.

3. Calentar antes de comenzar una sesión de entrenamiento de fuerza, por ejemplo caminando durante algunos minutos con movimientos lentos y doblando los brazos en diferentes posiciones.

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4. Equilibrar el descanso y el ejercicio en casos de personas con artritis reumatoide. Los entrenamientos acuáticos pueden ser una mejor opción que el entrenamiento de fuerza en algunos casos.

5. Hacer ejercicios en un rango de movimiento cómodo. Esto quiere decir que si uno de los ejercicios o movimientos causa dolor, se debe dejar de hacer y discutir otras opciones con el entrenador o fisioterapeuta.

(I)

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