La stevia es un edulcorante procedente de la Stevia Rebaudiana, una planta originaria de Paraguay. Se trata de un pequeño arbusto herbáceo de hoja perenne que no suele sobrepasar los 80 centímetros de alto; a pesar de ser 200 veces más dulce que el azúcar, no provoca el aumento de los niveles de insulina en la sangre.

En el siglo XIX, los científicos empezaron a investigar la stevia para fines tanto medicinales como comerciales. En la actualidad, es el sustituto del azúcar más apreciado, principalmente por las personas que desean seguir una dieta alejada del azúcar blanca.

Tipos de stevia

Dependiendo el nivel de procesamiento y elaboración, la stevia se puede encontrar de las siguientes formas:

  • Stevia en hojas: La forma más natural de consumirla. Es de 30 a 40 veces más dulce que el azúcar y también es ligeramente amarga al gusto.
  • Stevia líquida: Es aproximadamente 200 veces más dulce que el azúcar y no posee la amargura de la hoja. Posee un mayor procesamiento.
  • Stevia en polvo: Es la forma más sintética de consumir stevia, ya que puede contener ingredientes GMO (genéticamente modificados) que pueden ser perjudiciales para la salud. Es de 200 a 400 veces más dulce que el azúcar y suele ser utilizada para cocinar.

Beneficios de la stevia

Su popularidad se debe principalmente a que su consumo no conlleva un aumento de los niveles de insulina en la sangre, lo que hace la stevia apta para diabéticos. Además, un estudio apunta que la stevia, actuando sobre las células beta del páncreas, es capaz de estimular la producción de insulina de forma natural.

La stevia posee compuestos antioxidantes, lo cual también resulta ideal para la prevención de distintos cánceres como el cáncer de páncreas. Un informe publicado en The Open Obesity Journal declaró que los extractos de las hojas de stevia exhiben un alto grado de actividad antioxidante.

Estudios han descubierto que la stevia reduce la formación de bacterias en la boca, lo cual es un aditivo popular para las pastas dentales y enjuagues bucales. También previene las caries y la gingivitis, que la sacarosa ciertamente no hace.

La stevia, asimismo, ayudaría a combatir el estreñimiento por su alto contenido en fibra y favorecería la producción de los jugos gástricos, mejorando la digestión.

Esta planta medicinal, además, tendría un importante poder antioxidante, por lo que ayudaría a prevenir el envejecimiento.

La stevia está compuesta por hidratos de carbono (62%), proteínas (11%), fibra (16%), minerales como potasio, calcio, magnesio, zinc, fósforo y hierro, y las vitaminas A y C. (I)