Lo que se podía pretender como un cuento de hadas entre una adinerada americana y un noble británico llegó a su fin tras un abrupto matrimonio.

En tan solo cuatro meses, la mexicana Hanna Jaff conquistó el corazón del barón de Teynham, Henry Roper-Curzon, y se comprometió en matrimonio en un mágico momento en medio de la nieve, en enero del año pasado en los Alpes suizos. Atrasada la ceremonia por causa de la pandemia, sin embargo, el que hubiera podido ser un feliz matrimonio no duró mucho.

El barón de Teynham, Henry Roper-Curzon, es primo de las princesas Beatriz Y Eugenia de York. Los medios mexicanos explican que Hanna Jaff también desciende de la realeza. De acuerdo a su página web, los ancestros de Hanna son Pashas y Visires del Imperio Otomano y Persa. Su padre es el empresario, ingeniero civil y también filántropo Dawood Jaff.

Las revistas europeas que siguen la vida de los famosos explican que los posibles motivos fueron el choque cultural aunque también se especula que, la joven nacida en San Diego (California) en 1986, habría sido víctima de violencia doméstica, discriminación y hasta amenazas de muerte por su origen mexicano; así lo asegura un informante en un artículo de la revista Clase.

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La unión tuvo varias esperas que probablemente jugaron en contra, además de las diferencias de clases sociales, cultura y raza. Uno de los principales motivos de la espera fue el auge de la pandemia a causa del COVID-19, pese a que Jaff, de madre mexicana y padre turco, tenía listo sus preparativos de la ceremonia religiosa, incluyendo la vestimenta y el lugar. En una entrevista para Suelta la sopa, la latina de 34 años explicó que, antes de que la ola por el coronavirus invadiera el mundo, el evento estaba previsto para el 11 de julio del 2020 en Ciudad de México.

Y en honor a aquellas que también se vieron afectadas en las ceremonias, la también empresaria, psicóloga y filántropa mostró los detalles de su vestido de novia para la revista Vogue, dedicando una carta para las mujeres que vieron en pausa el día de su boda.

Además, realizó su despedida de soltera en Acapulco (México). Y relató para la revista Clase que junto con su prometido visitaron Los Cabos, Valle de Guadalupe, San Miguel de Allende, Holbox, Cancún, Mérida, Playa del Carmen y otros sitios.

La anfitriona de la fiesta fue su amiga Tania Díaz, quien ofreció su casa ubicada en el fraccionamiento de Las Brisas, uno de los más exclusivos del puerto, para celebrar la unión de Hanna con el noble heredero del linaje de Henry VII Tudor, rey de Inglaterra y señor de Irlanda. A la reunión solo asistieron seis amigas y con todas las normas estrictas de bioseguridad.

Tocados por el amor

Hannah conoció a quien sería su esposo gracias a una amiga en común en 2019. En ese primer encuentro, ella recuerda que llegó dos horas tarde a la cita por demoras en su vuelo; sin embargo, la conexión que hubo entre ambos fue inmediata, por lo que aceptar una propuesta de matrimonio cuatro meses después no parecía un desacierto.

Tras la espera por la pandemia, ambos se casaron de forma civil el 17 de febrero de 2021 en Chelsea Old Town Hall, al oeste de Londres, y vivieron en México durante un tiempo con la familia de la novia. Sin embargo, según la fuente, no fue hasta que la pareja se trasladó a Londres cuando conductas racistas comenzaron a emerger por parte del noble y su familia. Entonces la relación terminó definitivamente, sin posibilidad de reconciliación.

Un amigo de Henry Roper-Curzon dijo para Daily Mail que la relación se agrió después de que Harry fue a visitar a su familia en México y su amigo rápidamente “se dio cuenta de que deberían haberse conocido mejor antes de casarse”.

Luego de cinco meses de enlace marital y 18 de conocerse, el romance se acabó. Según narra el artículo, la intensidad de los insultos por parte de Henry y su familia fue tal que Hanna decidió separarse y mudarse nuevamente a México, donde llegó el pasado 3 de julio. (E)