Se van las lluvias y llegan las cometas. Esa ha sido la tradición anual en el barrio Campo Alegre, de la parroquia rural El Morro, ya que durante casi todo el año la elevada colina donde despunta el cerro El Muerto es acariciada por una brisa marina perfecta para elevar las siempre populares cometas.

Pero aquello ha sido durante años un secreto interno de la comuna, una complicidad compartida por los habitantes de este territorio costeño que recientemente se ha dedicado a difundirlo para que los turistas gocen de este juego popular que, incluso, provocó que el sábado 28 de agosto se celebre el I Festival de Cometas Un vuelo de esperanza, con la presencia de más de mil personas que llegaron especialmente desde Guayaquil.

El cerro El Muerto es destino de cometas. Foto: Moisés Pinchevsky

Kahyda Rivera Vélez, presidenta del barrio Campo Alegre, es la principal impulsora de esta actividad que aún puede ser disfrutada por el público.

Kahyda Rivera Vélez, presidenta del barrio Campo Alegre, es la principal impulsora del turismo local. Foto: Chantal Fontaine (cortesía).

“El cerro El Muerto es el sitio donde los comuneros llegamos para respirar aire fresco, para relajarnos, para caminar por los senderos y disfrutar en familia”, indica Kaida sobre este pequeña cordillera que cubre unas 50 hectáreas, y que desde lejos tiene la apariencia de un hombre recostado, por ello su nombre.

Publicidad

Pobladores de El Morro invitan a los turistas a volar cometas en el cerro El Muerto. Foto: Moisés Pinchevsky

Los campamentos y los pícnics también son comunes en esta zona natural, al igual que retiros espirituales, convivencias y visitas religiosas, debido a la gruta en la colina principal, a la cual se accede subiendo 95 escalones.

Escaleras hacia la gruta en el cerro El Muerto (El Morro). Foto: Moisés Pinchevsky

Los visitantes encontrarán un camino lastrado en buenas condiciones y una explanada bien aplanada con maquinaria, lo cual fue conseguido por Kahyda antes de la celebración del reciente festival de las cometas, gracias a una solicitud que presentó a la compañía concesionaria de la autopista cercana.

Narcisa Vélez (d) tiene un comedor que opera con su hermana Marianita. Foto: Moisés Pinchevsky

Las cometas son un nuevo atractivo que se suma a los tradicionales de El Morro, como la visita a la iglesia de San Jacinto, templo originalmente construido con madera y adobe en el siglo XVIII; la navegación para observar delfines nariz de botella y la llamada isla de los pájaros, habitada por miles de fragatas; disfrute del rico seco de chivo, plato insigne de la zona, y de los panes morreños, horneados con leña en la centenaria panadería San Francisco, del fallecido Bonifacio Consuegra y ahora atendida por su hijo Wimper.

Y también hay negocios nuevos, como el de la madre de Kahyda, Narcisa Vélez Bohórquez, quien en la vía que lleva al cerro El Muerto ha abierto un acogedor comedor y brinda servicio de hospedaje. Y en el centro del barrio están los comedores de Carmen Rodríguez de Ampuero y Mariuxi Montalván.

Abundan las razones para visitar El Morro. Vaya, suba al cerro y elévese feliz como una cometa. (I)

Informes: 098-596-4781 (Kahyda Rivera Vélez). La comunidad puede brindarle cometas al turista.