“Ganamos porque nos conectamos con los ciudadanos”, dice Pedro Palacios, alcalde electo de Cuenca por la alianza Ecuatoriano Unido-Democracia Sí, quien adelanta que su primera acción será “poner en orden” a la Municipalidad.

Analizará los procesos para agilizar trámites y le apuesta a desconcentrar las oficinas administrativas del Centro Histórico. En su debut electoral venció a políticos azuayos como Marcelo Cabrera o Paúl Carrasco, que llevaban más de 20 años en el poder.

A diferencia de otros candidatos usted se inscribió en el CNE con poca gente y en silencio. ¿Cuál fue su meta desde el inicio: participar o ganar?

Sin vanidad de por medio nuestra meta siempre fue ganar. Siempre tuvimos un fin en mente, este es un proceso de dos años. Para quienes hemos estado levantando información, estadísticas, alternativas para la ciudadanía sabemos que no ha sido una improvisación sino un trabajo responsable. Nunca estuvimos convencidos de ese show mediático de que debíamos venir con 100 o 500 militantes hacer esa bulla, para nada. Nosotros siempre pensamos que se debe hacer un trabajo constante y con base en eso conectar con los ciudadanos.

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¿Cuál será su planteamiento sobre la minería metálica y los proyectos Loma Larga y Río Blanco?

Estamos convencidos que debemos cuidar el agua en toda su expresión, el agua es vida. Es cierto que existen cantidades gigantescas de dinero en metales, especialmente oro, pero esto es “pan de hoy, hambre para mañana”. Yo prefiero tener un cuarto de pan o hasta menos hoy, pero que eso sea sostenible en el tiempo y que las nuevas generaciones recuerden que hubo un grupo de ciudadanos que defendieron un legado inmaterial: el medioambiente y el agua, el aire, la flora.

¿Se define como antiminero?

No, para nada, en absoluto. Yo tuve la posibilidad de vivir en Perú y pude vivir de cerca cómo el desarrollo minero también permitía un desarrollo económico en el país vecino. El asunto es que esa minería no se la hacía, o hasta donde yo conocía, en las fuentes de agua. Mientras estas minas no afecten fuentes de agua que es la vida yo no le veo problema.

¿Cuál va a ser su trabajo en movilidad en una ciudad con diferentes modelos de transporte como el tranvía?

Nosotros hablamos de un plan vial que no solo es de autos sino de peatones, personas con discapacidad... En cuanto al tranvía, yo creo que es responsabilidad de la administración saliente fijar los valores, porque es fácil trasladar la “papa caliente” a la siguiente, darle ese costo social, político a quien no ha tenido ninguna injerencia en este proceso de construcción. Pero si nos tocase, lo haremos de forma responsable. Nunca le he pedido a la Cámara de Transporte, al Sindicato de Choferes, al taxismo que me respalden, que me financien, entonces podemos tomar las mejores decisiones.

¿Tendrá una obra o proyecto emblema?

Hay muchas obras de cemento fundamentales que creemos que son necesarias. La obra emblemática debe ser una real planificación de la ciudad de cara a futuro para que las próximas administraciones tengan cimentadas las bases y saber que hacia ese norte vamos a ir. Si logramos eso creo que supera con creces cualquier obra de cemento, porque realmente la planificación nos permite conocer que el día de mañana cualquier dólar que se va a destinar será una inversión o un gasto. (I)