Maleza, escombros de construcciones y montículos de tierra se evidencian en algunos tramos del adoquinado decorativo del que fue el Qhapaq Ñan o Camino del Rey, utilizado por los incas como red vial en el Tahuantinsuyo.

En la provincia de Tungurahua el camino atraviesa de norte a sur los cantones Mocha, Tisaleo, Cevallos y Ambato. El adoquinado se instaló hace una década.

Fernando Naranjo, prefecto de la provincia en cuatro periodos, del 2000 al 2019, recordó que como parte del programa de presupuesto participativo las juntas parroquiales pidieron encargarse de mejorar la vialidad que les correspondía según su sector. Así, en el caso del Camino del Rey se hizo el requerimiento para que se pavimente la parte norte.

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Se restauraron 5 kilómetros del Camino del Tahuantinsuyo

Comentó que cuando empezó la intervención hubo una dificultad porque alguien había denunciado que el Camino del Rey era patrimonio, por lo que se hizo la gestión para que se permita, primero, la adecuación del ramal norte y luego el sur, en donde se implementaron cunetas y vía asfaltada.

Naranjo destacó que el Qhapaq Ñan en la parte norte es una vía alterna que alivia el tráfico intenso de la E35 o Panamericana, que llega hasta la parroquia Antonio José Holguín, cantón Salcedo, para salir antes del peaje de Panzaleo; mientras que por el sur se lo puede atravesar hasta Mocha.

Explicó que el adoquín decorativo se instaló por un acuerdo con el Instituto Nacional de Patrimonio Cultural, porque se le quiso dar un tipo de característica como chaquiñán adoquinado junto a la vía asfaltada, pero lamentó la falta de mantenimiento.

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Consideró que los moradores de los sectores por donde pasa el Qhapaq Ñan deben gestionar el mantenimiento de la vía peatonal o adoquinada y sostuvo que se evidencian daños en la capa asfáltica por algunas intervenciones que se ejecutaron en alcantarillado y agua potable.

De ahí que cree que sería bueno que se plantee una recuperación o regeneración del pavimento.

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Manuel Ullauri, director de Producción del Gobierno Provincial de Tungurahua, señaló que el mantenimiento vial es parte de un convenio de cooperación con base en que dicha instancia hace un aporte económico y las juntas parroquiales firman los compromisos con las asociaciones de trabajadores autónomos que se encargan de la limpieza de las cunetas, alcantarillas, pasos de agua para que no haya basura o escombros.

Se contrata fumigación

En la provincia de Tungurahua el camino atraviesa de norte a sur los cantones Mocha, Tisaleo, Cevallos y Ambato. El adoquinado se instaló hace una década. Foto: El Universo

El funcionario indicó que está en proceso de contratación la fumigación, especialmente de la maleza que está dentro del Qhapaq Ñan, al tiempo que explicó que la organización para el trabajo de mantenimiento se coordina entre las juntas parroquiales y las asociaciones de trabajadores autónomos, que tienen uno o dos días por cada zona.

Ullauri añadió que por lo pronto no se podría aumentar el tiempo para los trabajos de limpieza, pero acogió las recomendaciones para que se analice la posibilidad de que sean más días con el fin de que haya un mantenimiento oportuno y continuo que permita contar con un camino en buen estado y buena imagen, tomando en cuenta la importancia que tiene este como vía como alterna a la E35.

Poco tiempo para trabajar

María Guamán manifestó que cinco personas forman una de las microempresas viales que laboran en convenio con el Gobierno provincial y las juntas parroquiales. Ella es parte de una que trabaja los martes en Cunchibamba y los jueves en Unamuncho.

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Pero considera que es muy poco tiempo para cubrir la red vial de las dos parroquias.

Explicó que las tareas consisten en limpiar la basura, maleza y tierra de las cunetas, pero que en la parte adoquinada del Qhapaq Ñan hay mucho monte ya que aún no se realiza la fumigación, y que por ese motivo en algunas partes da la impresión de que no hubiese mantenimiento.

Luz Chango mencionó que en algunos sectores en donde se evidencia mucha hierba mala a pesar de que no haya la fumigación para que muera hacen un trabajo manual, pero que por el poco tiempo que tienen de un día a la semana, entre las 08:00 y 15:00, no alcanzan a sacar todos los escombros.

Aseveró que aunque tienen carretillas, picos, palas y rastrillos, les hacen falta más herramientas para mejorar el trabajo, sobre todo para sacar toda la mala hierba que está entre los adoquines.

Luis Cocha, presidente de la junta parroquial de Cunchibamba, reconoció que según el convenio con el Gobierno provincial, el mantenimiento del Qhapaq Ñan se hace de acuerdo con las posibilidades que se presentan en el día de trabajo de la microempresa vial, pero refirió que hay mucha maleza que desluce la imagen de esta vía.

Manifestó que tratan de estar pendientes de los escombros que se acumulan en ciertos sectores, que además cuando hay lluvias fuertes desde las partes altas se acarrea tierra y otro tipo de material, pero que buscan hacer la limpieza, porque además de ser un lugar ancestral es una vía por donde prefieren muchos conductores circular para dirigirse hacia el norte y sur del país.

El Qhapaq Ñan, recurso turístico por atender

Eduardo Bayas, director de Vías y Construcciones del Gobierno Provincial de Tungurahua, ratificó que se coordina con las juntas parroquiales y los representantes de las asociaciones de trabajadores autónomos el desplazamiento del equipo caminero que se requiere para trabajos mayores en el mantenimiento vial.

También opinó que un día a la semana de trabajo para las asociaciones en cada parroquia es poco tiempo para cubrir toda la red vial que tiene la provincia, ante lo cual sugirió que en las zonas por donde pasa el Camino Real haya un acuerdo con la Dirección de Producción para que estas organizaciones se destinen específicamente a limpiar todo ese recorrido y el resto de vías rezagarlas o cubrir con otras microasociaciones de parroquias vecinas.

No hay descuido del Camino Real, dijo Bayas, y añadió que se da permanente mantenimiento a la capa de rodadura asfáltica con el bacheo porque por el alto tránsito que existe aparecen algunos baches. (I)