De acuerdo con las autoridades, la banda delictiva operaba en Quito, Manabí, Los Ríos y Tungurahua. Cuatro personas fueron detenidas: una mujer y tres hombres. En su poder fueron encontradas tres armas de fuego con sus municiones, y dos vehículos fueron retenidos.

También cuatro motocicletas, reportadas como robadas, fueron encontradas como parte de otra operación, denominada Falco 935.

Alain Luna, comandante de Policía del Distrito Metropolitano de Quito, explicó que el modus operandi de los delincuentes era, primero, la ubicación de los vehículos en zonas azules o parqueaderos. Usaban controles universales y llaves maestras, denominadas “bella”, para abrir los autos y llevárselos. A continuación, se los comercializaba en todo el país.

En el allanamiento se ubicaron prendas de vestir que relacionaban a los sospechosos con hechos delictivos captados en cámaras de seguridad.

Los detenidos fueron trasladados ante la autoridad competente para las investigaciones pertinentes.

De acuerdo con el Código Orgánico Integral Penal (COIP), en su artículo 189, el delito de robo cuando se ejerce fuerza en las cosas —en este caso, en los autos— podría ocasionar la pena de prisión entre tres y cinco años. (I)