Los juegos mentales en los niños generan una serie de hormonas que trabajan en el cerebro de los más pequeños. “Cada vez que un niño juega, se producen estas sustancias que activan el cerebro produciendo la serotonina y la dopamina, esto les va a brindar equilibrio emocional y mejorar su salud mental”, asegura la psicóloga María Luisa Tapia.

La especialista subraya que estos contribuyen a que el cerebro del niño establezca conexiones nerviosas en el momento en que piensa, asocia y disgrega una idea. Estas conexiones son fundamentales para el desarrollo cerebral y, a su vez, tienen un impacto directo en el aprendizaje del niño durante su etapa escolar.

Con esos antecedentes es importante que padres y tutores se encarguen de que en la cotidianidad se incluyan juegos de mesa, juegos mentales que aporten al desarrollo de niños y adolescentes.

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Juegos mentales, el arte singular de hacer inteligencia

La psicóloga Ligia Villa coincide con Tapia. Villa dice que los juegos mentales son actividades lúdicas que ponen en práctica las habilidades motoras de los niños, la parte cognitiva, atención, memoria y el coeficiente intelectual. “Estas actividades favorecen al aprendizaje y al desarrollo infantil”.

Entre los juegos mentales recomendados para niños están el monopolio, juegos de memoria tipo reto calificados como los que ofrecen medios de comunicación en impreso y digital, ajedrez, rompecabezas y parchís.

Cualquiera del tipo anotado ayudan a desarrollar funciones intelectuales o cognitivas, explica Susan Salinas, psicopedagoga. “Con los juegos desarrollan atención, cálculo, memoria, lógica, estrategia, técnicas y paciencia”, indica.

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El ajedrez permite reforzar la memoria visual y la percepción. Foto: Archivo.

Salinas expresa que un juego puede ayudar a desarrollar la memoria visual y un juego de letras a la fluidez verbal. Mientras que las funciones ejecutivas mejoran los niveles de atención, de memoria y vocabulario, como por ejemplo, el juego Pictionary.

En cuanto al monopolio (Monopoly), este desarrolla la lógica matemática a nivel práctico. “En clases te enseñan a sumar, restar, multiplicar, dividir, pero en la vida cotidiana no siempre se lleva a cabo, entonces en este juego de mesa se demuestran las destrezas”, indica la especialista.

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Sobre el rompecabezas, ayuda a la parte de razonamiento ya que tiene que enfocar los mismos colores, forma y tamaño de las piezas.

'Videojuegos no mejoran habilidad mental'

Otro lado positivo de los juegos mentales son las emociones. “Los chicos en los juegos demuestran lo que son, cuando se ponen en evidencia al no poder ganar, se frustran y quieren darse por vencidos. Esto les ayuda a reconocer sus emociones y controlar sus frustraciones”, enfatiza Salinas.

Salinas manifiesta que la educación debe cambiar, sobre todo en esta época que los chicos se aburren rápido. Si no se aplican estos juegos en las actividades escolares o cotidianas, tienden a disminuir la atención y no se llega a un aprendizaje significativo, apunta Salinas.

En momentos de tensión o crisis, como el confinamiento por el COVID-19 o el conflicto armado interno, distraer a los jóvenes con juegos mentales ayuda a su equilibrio y estabilidad.

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Salinas sugiere que los profesores trabajen una hora diaria. Por ejemplo, en lenguaje recomienda que los niños se pongan a pensar en palabras con cualquier letra para que se conecten y se relacionen con la clase. Esto ayuda a que desarrollen más el vocabulario.

Mientras que en el hogar aconseja trabajar dos o tres horas a la semana con juegos mentales que incluso se convierten en un nexo divertido para la familia. (I)