En China, el país más poblado del mundo, a finales de la década de 1970 las autoridades descubrieron que la población rozaba los 1.000 millones de habitantes, casi el doble que en 1949 (cuando los comunistas llegaron al poder), y en respuesta impusieron la política del hijo único de la mano de fuertes multas para quienes la infringieran. Tuvieron que pasar más de 35 años para que sus ciudadanos puedan ver cambios y autorizaciones para tener más hijos, sin embargo, la natalidad no ha vuelto a despegar.

Este lunes el país asiático anunció que autorizará tener hasta tres hijos por familia, suprimiendo el límite de dos autorizado en 2016, con la esperanza de reactivar la tasa de natalidad y contrarrestar el envejecimiento de su población que supera 1.400 millones de habitantes.

Tres semanas después de los resultados de su último censo, que reveló una fuerte desaceleración del crecimiento de su población, China se decidió a liberalizar su política familiar, pero manteniendo un límite de no más de tres hijos por pareja. El año pasado, el número de nacimientos cayó a 12 millones, su nivel más bajo desde 1961.

“En respuesta al envejecimiento de la población (...), las parejas serán autorizadas a tener tres hijos”, informó la agencia estatal de noticias, citando las conclusiones de una reunión del buró político del Partido Comunista encabezada por el presidente Xi Jinping.

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Esta política debe ir acompañada de “medidas de apoyo” a las familias, agregó la agencia oficial de prensa, que mencionó licencias de maternidad, cuidados pediátricos y una reducción de los costos de la educación.

En el año 2020, marcado por el COVID-19, el número de nacimientos cayó a 12 millones, contra 14,65 millones en 2019, año en el que la tasa de natalidad (10,48 por 1.000 habitantes) ya era una de las más bajas desde la fundación de la China comunista en 1949.

China relajó sus reglas hace cinco años, permitiendo a su gente tener un segundo hijo, pero esa nueva política no fue suficiente para reactivar la natalidad en caída libre por varias razones, entre las que figuran la disminución de los matrimonios, el aumento del costo de la vivienda y la educación, la fertilidad más tardía de las mujeres que privilegian su carrera profesional, exceso del número de hombres en relación con las mujeres.

Por años la política del país ha sido muy criticada por los abortos y las esterilizaciones forzadas y por las consecuencias que ha tenido en la evolución sociológica del país: la generación de los “pequeños emperadores” ha crecido sin saber lo que es tener un hermano o una hermana, primos, tíos y tías, recoge AFP.

En el otro extremo de la pirámide de edad, China tenía más de 264 millones de personas mayores de 60 años el año pasado, que constituye ahora el 18,7% del total de la población, un aumento de 5,44 puntos porcentuales respecto al censo de 2010.

Por el contrario, la población en edad de trabajar (15 a 59 años) no representa más del 63,35% del total, 6,79 puntos menos que hace diez años.

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Por años la política del país ha sido muy criticada por los abortos y las esterilizaciones forzadas y por las consecuencias que ha tenido en la evolución sociológica del país. Foto: EFE

En marzo, el Parlamento votó un plan para aumentar gradualmente la edad de jubilación durante los próximos cinco años, para disgusto de gran parte de la población. Los detalles de esa política no han sido revelados.

Los demógrafos advirtieron del riesgo de una evolución a la japonesa o a la surcoreana, con una disminución de la población y un exceso de personas mayores con relación a los jóvenes y la población económicamente activa.

A este ritmo, India, con 1.380 millones de habitantes en 2020, podría superar más rápidamente de lo previsto a China, que preveía que su curva de crecimiento demográfico alcanzaría su punto máximo en 2027, cuando pasarían a ser la mayor población del mundo.

Otros países con baja natalidad

Además del caso de China, la baja natalidad también es tema de preocupación en otros países. Un estudio de la revista médica The Lancet dice que casi todos los países del mundo podrían ver una reducción de sus poblaciones en las décadas siguientes, pero dice que siete países en específico experimentarán cambios demográficos más alarmantes, según BBC.

Japón es uno de esos países donde la población se reducirá en más de la mitad, desde los 128 millones que tuvo en 2017 a menos de 53 millones para finales de siglo, según pronostica el estudio. El país registra la población más vieja a nivel mundial y la tasa más alta de personas mayores de 100 años. Su tasa de fertilidad es de 1,4 nacimientos por mujer.

Italia es otro de los países donde se espera que su población se reduzca a más de la mitad y pase de 61 millones en 2017 a 28 millones para fines de siglo. Más del 23% de su gente tenían 65 años o más en 2019, según cifras del Banco Mundial.

Ante esta situación, el país europeo ofrece un pago de unos $ 900 por pareja por cada nacimiento, una medida para tratar de aumentar las tasas de fertilidad.

Brasil registra también una disminución en las tasas de fertilidad en los últimos 40 años. Los nacimientos pasaron de aproximadamente 6,3 por mujer en 1960 a 1,7. El informe prevé que la población de Brasil pase de 211 millones en 2017 a menos de 164 millones en 2100.

En Irán también se espera una disminución de la población para finales de siglo. El país experimentó un auge demográfico tras la Revolución islámica en 1979, pero luego implementó una política de control de la población que llevó al crecimiento anual de la población a menos del 1% en 2020.

Como medida, Irán prohibió hace un año realizar vasectomías en centros médicos estatales y autoriza los anticonceptivos solo para mujeres con problemas de salud.

India figura también entre estos países y, aunque superará a China como el más poblado, se espera que el tamaño de su población disminuya de 1.300 millones a menos de 1.100 millones a fines de siglo.

La tasa de natalidad en el país actualmente es de aproximadamente 2,24, muy por debajo de aquel 5,91 de 1960.

No obstante, mientras estos países buscan que sus cifras de natalidad aumenten, países como Nigeria y otros en África no presentan una disminución de su población.

El estudio dice que se espera que la población del África subsahariana triplique su tamaño a más de 3.000 millones para 2100 y que Nigeria se convierta en el segundo país más poblado del mundo, con 791 millones de personas.

Esta situación ya ejerce sobre las estructuras sociales y la infraestructura del país y el Gobierno ya habla de tratar de mitigar el crecimiento de la población. (I)