Al menos 6.000 niños ucranianos han sido retirados de sus hogares en Ucrania desde el inicio de la invasión rusa, y reubicados en 43 campos de Rusia, Crimea y Siberia para recibir “educación patriótica y militar prorrusa”.

Así menciona un reporte del Laboratorio de investigación humanitaria de la Universidad de Yale, financiado por el Departamento de Estado de EEUU.

De acuerdo al informe, varios cientos de niños han estado retenidos allí durante semanas o meses más allá de la fecha de regreso programada. Rusia, además aceleró la adopción y el acogimiento de niños de Ucrania, lo que podría constituir un crimen de guerra.

Publicidad

OTAN se moviliza para mantener la entrega de armas y municiones a Ucrania

Según Nathaniel Raymond, investigador de Yale que supervisó el informe, los niños fueron entrenados en el uso de armas de fuego, aunque no fueron enviados a pelear.

Las autoridades rusas también buscan brindar un punto de vista pro-Rusia a los niños a través de planes de estudios escolares, así como excursiones a sitios patrióticos y charlas de veteranos, indica el informe.

“La creciente evidencia de las acciones de Rusia deja al descubierto los objetivos del Kremlin de negar y suprimir la identidad, la historia y la cultura de Ucrania”, dijo el Departamento de Estado de EE. UU. en un comunicado. “Los devastadores impactos de la guerra de Putin en los niños de Ucrania se sentirán durante generaciones”.

Publicidad

Los investigadores de Yale aseguran que los ayudantes de Vladimir Putin han estado muy involucrados en la operación, especialmente Maria Lvova-Belova, la comisionada presidencial para los derechos de los niños.

La embajada de Rusia en Washington respondió a los hallazgos del informe en Telegram, diciendo: “Rusia aceptó a los niños que se vieron obligados a huir con sus familias del bombardeo” y “Hacemos todo lo posible para mantener a los menores de edad en las familias, y en casos de ausencia o muerte de los padres y parientes – para trasladar a los huérfanos bajo tutela”.

Publicidad

El informe, que se compiló con la ayuda de imágenes satelitales y cuentas públicas, dijo que la cantidad de niños enviados a los campamentos es “probablemente significativamente mayor” que los 6,000 confirmados. (I)