“Los tres se fueron juntos, se los llevaron juntos, y sobre los tres se ha cometido un crimen atroz y se les ha negado la posibilidad de justicia al igual que a sus familias”, dice Yadira Aguagallo, novia de Paúl Rivas, uno de los tres miembros del equipo periodístico de diario El Comercio secuestrados y asesinados en Colombia en marzo del 2018.

Han pasado casi cuatro años y para Yadira “el peso de la impunidad es gigantesco y se acrecienta cada vez con el tiempo”. Considera que lo sucedido es un caso del que parece que ya todos los sistemas se han olvidado.

“Lo único con lo que nos encontramos es con puertas cerradas, con silencio y, sobre todo, con ofrecimientos que nunca se llegan a cumplir”, apunta.

Comenta que el peso de la impunidad en Ecuador “es fuertísimo” y que, mientras los años siguen pasando, se han ido “encontrando nuevos datos, nuevos elementos que hablan de las grandes deudas que tiene el sistema de justicia en el país con el esclarecimiento de los hechos”.

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Este 2 de noviembre se conmemora por octavo año el Día Internacional para Poner Fin a la Impunidad de los Crímenes contra Periodistas.

“Cuando sumas todos esos factores, la impunidad no solamente es la del sistema de justicia, y parece que se convierte en una impunidad de la vida”, lamenta.

Las familias de Javier Ortega, Paúl Rivas y Efraín Segarra se han encontrado con incumplimientos tanto de la Fiscalía General y de la Corte Constitucional como del Ejecutivo y de la Asamblea Nacional, según expresa Yadira, quien dice sentirse “defraudada por toda la institucionalidad del país”.

Cuenta también que, pese a los años que han pasado desde aquel hecho atroz que cambió la vida de las tres familias, la lucha conjunta pervive.

“No nos vemos como antes, cuando teníamos las vigilias todos los días en la Plaza Grande, luego semanal y luego mensual. Continuamos en contacto, al igual que con nuestro equipo jurídico de la Universidad San Francisco. Eso no cambia con el tiempo, no es un lazo que se pueda deshacer muy fácilmente”, apunta.

Efraín Segarra (conductor), Javier Ortega (periodista) y Paúl Rivas (fotógrafo), de diario El Comercio, fueron secuestrados y asesinados en la frontera entre Ecuador y Colombia por disidentes de las FARC. El crimen ocurrió en 2018. Foto: ARCHIVO

Menciona que han pensado elevar el caso a instancias internacionales para buscar de alguna forma conseguir que se haga justicia.

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“Cuando tienes un sistema de justicia y un Estado que reiteradamente te falla, no toma en serio la consigna de la verdad, de la justicia, no quedan otras alternativas que hacer que estos casos ingresen a un proceso internacional”, manifiesta.

Aunque, reconoce, no es algo fácil y suele demorar años el obtener alguna resolución.

“No es fácil tampoco, hay que estar consciente de que estos van a ser diez o quince años en los que vas a tener que continuar perseverando en la lucha hasta que finalmente un tribunal internacional reconozca la responsabilidad del Estado en los hechos, pero también en el no acceso a la justicia”, refiere.

Yadira considera que es muy triste el que tengan que recurrir a ese tipo de acciones; y lamenta, además, que esas otras instancias se tomen tanto tiempo. “Es prácticamente una vida consagrada a buscar la verdad, la justicia”, subraya.

Sobre si han tenido algún acercamiento con el Gobierno del presidente Guillermo Lasso, dice que no; pero cuenta que en algunas ocasiones el asambleísta Fernando Villavicencio ha mencionado que el mandatario le ha confirmado intenciones de llevar a cabo una desclasificación de la información.

“Esto es algo que nunca se ha cristalizado. Hace poco, en una entrevista, el presidente mencionó también su interés en la desclasificación de la información, que es lo que estaría en manos del Ejecutivo; y frente a esas declaraciones nosotros hemos elevado cartas solicitando una reunión formal con él o con las autoridades competentes, pero nunca se ha llegado a concretar”, lamenta.

Yadira relata también que está pendiente la respuesta de la Corte Constitucional a la solicitud de la desclasificación de información que presentaron hace algunos meses.

No obstante, reconoce que, en medio de todo lo doloroso que ha sido para las familias sobrellevar las pérdidas y la impunidad, se puede destacar “el trabajo colectivo y la aparición de fundaciones, como Periodistas Sin Cadenas, que mantiene la memoria de los tres viva y que hacen un periodismo fuerte y con buenas condiciones de seguridad para los equipos periodísticos”.

Según los reportes de la Unesco, en Ecuador se han registrado seis muertes de rabajadores de la comunicación en el ejercicio de su profesión: el equipo periodístico de diario El Comerio, Fausto Valdiviezo (asesinado en abril del 2013) y José León y Saúl Suárez (asesinados en el 2006). (I)