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Iglesia católica llama a los movimientos sociales a ‘ahuyentar el fantasma de los paros’ y confirma que no continuará acompañando el diálogo

La Conferencia Episcopal informó que su tarea de acompañamiento en este proceso terminó, por lo que se espera que las partes continúen el siguiente tramo.

Quito, 26 de octubre.- La Conferencia Episcopal Ecuatoriana, presidida por monseñor Luis Cabrera (d), durante una declaración de prensa. Foto: Sugey Hajjar. Foto: El Universo

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La Conferencia Episcopal Ecuatoriana (CEE) hace un llamado a los movimientos sociales y al Gobierno nacional a sostener el diálogo en la etapa de seguimiento a los 218 acuerdos llegados en los últimos tres meses y así “ahuyentar el fantasma de los paros y amenazas”; asimismo, se confirmó que el papel de acompañamiento que hizo la institución religiosa llegó a su fin.

“El diálogo es el camino, sensato, práctico y eso ahuyenta el fantasma de los paros y las amenazas… Que sabemos que eso al final no termina en nada. Este es un llamado a asumir con seriedad el diálogo, que es un arte que hay que aprender”, expresó monseñor Luis Cabrera, presidente de la Conferencia Episcopal Ecuatoriana, este 26 de octubre.

Su declaración se dio a propósito del anuncio que hizo el presidente de la Confederación Nacional de Organizaciones Campesinas, Indígenas y Negras (Fenocin), Gary Espinoza, de que a mediados de noviembre se convocará a una movilización en tres provincias de la Costa (Los Ríos, Guayas y Esmeraldas), que incluiría cierres viales, debido a que el presidente de la República, Guillermo Lasso, no ha cumplido con el compromiso de disponer mediante decreto ejecutivo la condonación de deudas en la banca pública hasta los $ 10.000. Hasta el momento, la condonación de deudas está prevista para valores hasta los $ 3.000.

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Aunque Fenocin anuncia protestas para que Gobierno cumpla acuerdos, las otras organizaciones indígenas mantienen cautela

El dirigente teme que los consensos llegados sean “un saludo a la bandera”, pues el ofrecimiento del régimen había sido firmar el acta de condonación de deudas hasta $ 10.000 el 15 de agosto. Pero “vemos que no hay la intención de cumplir”, aseveró Espinoza.

“Siempre he dicho que el papel aguanta todo. Lo que nos preocupa es el incumplimiento, porque ya van los tres meses y no hay condonación de deudas, tampoco ha empezado el mejoramiento de los caminos vecinales. Estamos viendo que no hay otra alternativa (hacer protestas), es dolorosa, pero no hay otra”, manifestó en una entrevista con la radio Notimundo.

En ese contexto, Cabrera se mostró sorprendido de esta posibilidad y recordó a la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (Conaie), al Consejo de Pueblos y Organizaciones Indígenas Evangélicos del Ecuador (Feine) y a la Fenocin que protagonizaron este acontecimiento con el Gobierno, que se hizo el compromiso de conformar esta comisión de seguimiento y evaluación a los 218 acuerdos.

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Detalló que esta comisión, conformada por cuatro representantes del régimen y dos delegados por cada colectivo, se comprometieron a concretar los acuerdos. Definir quién va a facilitar la metodología, elegir relatores, correlatores, establecer tiempos e ir elaborando los proyectos y programas formulados en los 218 acuerdos.

“Esa es la decisión que las partes tomaron. Por eso llama la atención en mi opinión que la Fenocin, que está involucrada en este proceso, sin más anunciara una movilización en la Costa. Nosotros no hemos podido hablar con ellos, pero sí nos gustaría saber cuáles son las motivaciones, porque si hay una motivación que dice que el Gobierno no ha cumplido con las promesas, para mí sería una manera exagerada. Porque si la comisión encargada no se ha reunido, no ha elaborado un plan de ejecución, muy mal se podría buscar culpables”, subrayó.

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Añadió que es responsabilidad de los dirigentes de transmitir a sus bases los avances y retrocesos y enfatizó que las actas firmadas en las diez mesas técnicas durante estos 90 días van a ser el documento oficial para evaluar lo alcanzado.

No obstante, “si no ha habido ese diálogo, es responsabilidad de ellos. No pueden decir que presionados por las bases ahora van a tomar ese tipo de acciones que podrían poner en tela de duda el ‘qué pasó con los diálogos’. Si en las mesas decimos una cosa y a través de los medios de comunicación otra, entonces eso resta credibilidad a las personas”, anotó el representante de la Iglesia católica.

Este diálogo entre representantes gubernamentales y de los colectivos sociales se inició el 13 de julio pasado, como parte de un compromiso establecido en el Acta de la paz del 30 de junio que terminó con el paro nacional de 18 días y en el que la Conferencia Episcopal jugó un rol de garante, además que coordinó la logística, metodologías y plazos para concretar los acuerdos.

El pasado 14 de octubre se cerró este proceso y, con ello, la participación de la Conferencia Episcopal. Esto preocupó a las organizaciones sociales, que habrían solicitado a las autoridades eclesiásticas que acompañen esta siguiente fase de evaluación y seguimiento, pero la respuesta no les fue favorable.

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Monseñor Luis Cabrera confirmó que su intervención como “garantes” concluyó el 14 de octubre y con la decisión de formar esta comisión de seguimiento, la Conferencia Episcopal dijo: “Hasta aquí llegó nuestro trabajo”.

“Desde los movimientos indígenas vino un pedido para que continuáramos como mediadores, pero nuestra respuesta ha sido categórica que no podemos seguir y la razón es muy simple: son temas de carácter técnico, financiero, que van más allá de nuestras posibilidades. Hemos sugerido que la academia, las universidades, que sí cuentan con gente entrenada para eso, podrían ser quienes acompañen el proceso de ejecución de los acuerdos. Esa es la posición a la que hemos llegado”, explicó Cabrera.

Recalcó que los acuerdos que constan en las actas suscritas en cada una de las diez mesas de trabajo “van más allá de las responsabilidades” de la Conferencia Episcopal. “Nosotros asumimos lo que era un trabajo de facilitar el diálogo, de que se encuentren, conversen y lleguen a acuerdos y es lo que hemos hecho. Esto ha sido todo un aprendizaje porque no hemos impuesto absolutamente nada, sino que han sido las partes las que han ido elaborando las metodologías”.

En tanto, no se descarta que la sede de la Conferencia Episcopal siga siendo el espacio en el que las partes continúen reuniéndose con base en esta Comisión.

Justamente, este martes hubo un encuentro en el que se analizarían la metodología de trabajo, plazos, logística. Por el momento, los resultados preliminares aún se desconocen. (I)

Redacción
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