Pascual del Cioppo viajará a España en septiembre para asumir la Embajada de Ecuador con tres encargos específicos del presidente Guillermo Lasso: dar atención de calidad a los migrantes, lo que pasa por un importante lobby para eliminar la visa Schengen que exige Europa; atraer inversiones; y expandir mercados para la oferta exportable. Pero a la distancia espera, además, que sus buenos oficios puedan servir para zanjar lo que él llama “malentendido” entre el líder del PSC, Jaime Nebot, y el mandatario, que se dio a raíz de las negociaciones para captar las dignidades en la Asamblea Nacional, en mayo pasado.

El presidente le pidió que sea embajador cuando aún no se rompía la alianza con el PSC. Cuando esto se dio tras la negociación fallida en la Asamblea, Jaime Nebot dijo que cualquiera que aceptara un cargo público en el Gobierno sería expulsado. ¿Por qué usted no declinó la invitación?

El presidente me pidió que colabore con él en abril, mucho antes del malentendido del 14 de mayo. Y yo ya le había dado mi palabra. Siempre me dijo, y así lo entendí yo y todos, que lo hacía más como amigo que por dirigente del PSC. Luego vino la ruptura, pero yo me quedé donde estuvimos desde el principio, desde el año pasado. Inscribimos un candidato y cuando lo hicimos comprometimos nuestro apoyo de ayudarlo en caso de que ganara, y así fue gracias a Dios. Y es lo que estamos haciendo. Era nuestro candidato, incluso mi firma está en el acuerdo y en la inscripción, en ese momento admití que creía y creo en él.

¿Por qué dice que fue un “malentendido”?

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En mi opinión no se incumplió nada del acuerdo electoral, ahí no había nada sobre la presidencia de la Asamblea… Había muchos puntos que sí se están cumpliendo de a poco, entre ellos la reducción paulatina de los impuestos, ya vemos que el presidente ha anunciado la eliminación gradual del ISD... Ese malentendido debe superarse en su momento.

¿Pero un malentendido de parte de Nebot?

Sí, quizás hubo una comunicación no adecuada en ese momento. Yo no estaba en el país y no conozco detalles. Lo que sé es que no hubo mala intención de parte del presidente Lasso sino todo lo contrario. Él quería ser coherente con el proceso electoral en el que la gente votó –con una diferencia de más de medio millón de votos- por Lasso y no por el otro candidato, esa gente quería un cambio y él quería darlo.

Quizás no fue parte del acuerdo electoral, pero se habría esperado que trascienda esa etapa y se llegue a alianzas políticas que se mantengan en el largo plazo. Y de pronto Nebot pensó que esto podía darse a nivel legislativo, lo cual pasaba por la elección de Henry Kronfle como presidente de la Asamblea Nacional.

De lo que conozco, porque no participé en las negociaciones, el presidente sí mantuvo su palabra de que un legislador del PSC sea presidente de la Asamblea, el tema es con qué votos se iba a elegir a ese candidato. Y en ese punto quizás hubo un malentendido que, insisto, debe ser superado para trabajar juntos en este Gobierno del Encuentro, unir esfuerzos en tiempos difíciles para buscar la prosperidad del Ecuador en un espíritu de convivencia.

¿Su decisión de aceptar la embajada le ocasionó una ruptura a nivel personal con Nebot?

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Yo no creo que se ha cortado la amistad con Jaime Nebot, él sigue siendo mi amigo, así lo considero, es una persona muy valiosa tanto en lo político como en lo privado. Yo me he separado del partido porque al momento de ser diplomático no puedo ejercer la presidencia de este ni mantenerme afiliado. Es un tema de ética.

¿Entonces no se afiliaría a CREO?

No, no me voy a afiliar a ningún partido político sea o no sea embajador.

¿Hará política como independiente?

Terminemos esta etapa diplomática y luego veremos qué sucede.

¿Qué significó para usted dejar el partido luego de 42 años de militancia y de 22 presidiéndolo?

Yo he vivido para el PSC casi toda mi vida, gracias al partido me preparé en política en el exterior y desde ahí le entregué todo desde joven. Fue una decisión dura, pero debí tomarla porque acepté ese cargo. Y lo hice sin pelear ni discutir con nadie, buscando siempre la unidad, sin ofensas.

¿Usted habló con Nebot de su decisión?

Hablamos el viernes 21 de mayo. Le manifesté que mi decisión era apoyar al presidente y que el malentendido debía superarse… Esa fue la última vez que hablé con él. No ha habido oportunidad para volver a hacerlo.

Pascual del Cioppo (d) fue mediador entre Jaime Nebot y León Febres-Cordero, líderes del PSC que se distanciaron. Foto Cortesía Alfonso Harb

¿Usted cree que ese malentendido se superará? ¿Será un puente entre Nebot y Lasso?

Hay que buscar el momento adecuado, no hay que apresurarse. Hay que esperar que lleguen los proyectos de ley del Ejecutivo. Hay ánimo por parte del Gobierno de conversar con todos, entre ellos el PSC. Estoy seguro de que el PSC, su líder y sus asambleístas querrán conversar con el Gobierno porque sobre los malentendidos está el país.

¿Cómo deja el PSC? ¿Cuál cree que fueron sus errores y sus logros?

Yo quiero destacar que el PSC se mantuvo y se mantiene unido a pesar de tantos ataques que tuvo, especialmente, en la época del correato. Acuérdese que nos llamaban “partidocracia”. Haberlo reinscrito, haberlo llevado adelante bajo el liderazgo de León Febres-Cordero y Jaime Nebot fueron logros. Contribuir a que las discrepancias internas se resuelvan y salir con una imagen de unidad siempre. Errores, sí, quizás en la época del correato debimos confrontarlo más, pero eran momentos muy difíciles porque era una “dictadura constitucional” y no podíamos expresarnos libremente.

Pero internamente había y hay quejas de que no hay espacios para gente nueva, que no hay relevos, que están los mismos dirigentes de siempre…

Siempre ha habido relevos, pero el partido siempre ha medido la aceptación popular para escoger candidatos y poder ganar. No solo cuenta la aspiración, sino que debe venir acompañada por la acción social, académica, deportiva, periodística. Vea en la Alcaldía de Guayaquil, en la Asamblea Nacional, hay gente joven.

Pero si hoy Nebot se retirara del partido, ¿quién quedaría como líder?

Nebot es el líder del partido, pero hay figuras como Cynthia Viteri, Alfredo Serrano, Luis Fernando Torres, Carlos Falquez, Johnny Terán, Henry Cucalón, Henry Kronfle… El partido debe mirar hacia ellos en el futuro cercano.

¿Cree que la ruptura del acuerdo afectará la unidad del partido por la que usted trabajó?

Puede llegar a afectar. Conozco que hay directivos provinciales que desean seguir apoyando al Gobierno. Y el líder y los dirigentes nacionales del partido deben manejar esto de forma muy tinosa y prudente.

¿Cuál es su plan de trabajo en España?

El presidente me ha pedido tres cosas fundamentalmente: mejorar la atención a los migrantes y, en ese marco, gestionar la eliminación de la visa Schengen para los ecuatorianos; traer la mayor cantidad de inversión española y europea al país que sirva para generar trabajo; y llevar la mayor cantidad de productos de nuestro país para ser colocados en España y Europa. Ya estoy reuniéndome con representantes de los sectores exportadores.

¿Qué tan factible es, en medio de la pandemia, lograr la eliminación de la visa Schengen? Si en condiciones normales de flujo migratorio no se pudo, peor ahora que persiste el cierre de fronteras para evitar contagios, que se implementarán pasaportes sanitarios…

El Gobierno español nos está ayudando con el lobby allá, pero hay que ser realistas. Para que esto se pueda hacer, los países de la UE deben estar de acuerdo por unanimidad. Si hay solo uno que no esté de acuerdo, se complica el tema. Entonces hay que hacer un lobby al cual me comprometo desde que pise Madrid junto con los otros embajadores ecuatorianos en el resto de países para que pidan al Parlamento Europeo que trate el tema lo antes posible. Ojalá sea positivo, pero tampoco podemos decir que saldrá al día siguiente.

Hace pocas semanas, un grupo de cónsules honorarios, especialmente de España, se quejó de que la Cancillería les había quitado algunas funciones y que ahora los migrantes debían viajar largas distancias para recibir ciertos servicios en las misiones oficiales. ¿Se revisará esto?

Es correcto, ya se ha planteado. Ya se han suspendido algunas normativas, que aclaro que fueron dictados en el Gobierno anterior. El actual canciller se encontró con esto; él es una persona consciente de las necesidades de los ecuatorianos en Europa. Algunos cónsules honorarios no estaban cumpliendo ciertos reglamentos, como los reportes mensuales de sus actividades, ahora deben hacerlo, eso es parte de la normativa, y el resto de servicios se mantendrá. (I)