En el cantón Durán, el centro de salud Alfonso Oramas González, del Ministerio de Salud Pública, catalogado de tipo C, como lo indica en su cartel apenas legible, los pacientes no pueden identificarlo por su nombre. Y ni qué se hable de la atención, ciertos médicos con actitudes indiferentes, al parecer el juramento hipocrático quedó en el olvido.

A los acompañantes que se dirigen con un usuario en estado de salud grave, los reciben con trato deplorable; los acompañantes deben esperar afuera de la institución en una zona nada confiable debido a la inseguridad que vive el cantón y también el país. Tiene una farmacia donde regularmente no existen medicamentos, lo único que hay es paracetamol y suero oral, lo demás debes ir afuera de la entidad a conseguirlo. Parece mentira que un centro de salud público tipo C, que debería ofrecer buen servicio, brinde decadencia. (O)

Paula Eliana Guillén Moncayo, Durán