Por más que queremos ser optimistas y que en cada nuevo amanecer nos ponemos en las manos del Todopoderoso y hacemos rogativas por mejores días, los malos políticos nos hacen perder las esperanzas con sus posiciones recalcitrantes e irreconciliables por, supuestamente, defender al pueblo, cuando lo que vemos es que defienden sus intereses particulares.

Fitur 2024: con una actualizada guía de inversiones, Ecuador busca inyectar $ 230 millones en 10 nuevos proyectos turísticos

En una ligera, pero pertinente revisión de los datos de esta última etapa delimitada por la pandemia, podemos encontrar en un informe del Ministerio de Producción, Comercio Exterior, Inversiones y Pesca (Mipro) que, en los últimos diez años, la inversión extranjera directa (IED) en el Ecuador tiene un promedio de 0,7 % del PIB, triste realidad que significa una diferencia abismal con los países en vías de desarrollo y, ni se diga, en comparación con los países desarrollados y superdesarrollados.

La IED ha venido denotando una tendencia a la baja y se ubicó en su punto más bajo en el tercer trimestre del año 2022 con apenas 51,3 millones de dólares, para terminar ese año con un promedio de 788 millones de dólares que son casi nada, por no decir nada.

Publicidad

OCDE: un propósito estratégico

Es fácil entender que todo este panorama poco alentador es una consecuencia directa del azote mundial del coronavirus. Pero, cuando el mundo se esforzó para reactivarse, el Ecuador tuvo que empezar a enfrentar otro azote inmisericorde y me refiero a la inseguridad.

Sin descartar el informe del Gobierno nacional que en julio del 2021 reveló que 22.000 empresas extranjeras cerraron sus operaciones en nuestro país, como consecuencia de la pandemia; y que, en septiembre de ese mismo año se registraron más de 530.000 nuevos desempleados, lo cual determinó la existencia de más de 431.000 nuevos pobres. Tenemos que considerar que las ‘vacunas’, secuestros extorsivos, atentados, masacres en cárceles y barrios, han determinado que una gran cantidad de pequeños emprendimientos también cierren sus puertas.

Sacúdete, Ecuador

El Gobierno actual ha tenido que decretar el estado de excepción, declarando un conflicto interno armado con las bandas delincuenciales; toque de queda, entre otras medidas, lo cual, a más de detener el ritmo de la economía, también demanda ingentes recursos.

Publicidad

Y las bancadas partidistas siguen en desacuerdo; la Asamblea sigue provocando vergüenza; los líderes políticos siguen causando decepción, mientras el país se nos cae a pedazos en medio de un panorama oscuro y muy lejano de la luz. (O)

Enrique Álvarez Jara, periodista jubilado, Guayaquil