El combate a la corrupción fue una de las promesas de campaña de Guillermo Lasso, al igual que la vacunación masiva y la reactivación económica, que están siendo atendidas con acciones concretas y la planificación debida. Respecto de la lucha contra la corrupción, que el presidente considera un imperativo ético y moral, podría ser el objetivo más difícil de cumplir, sobre todo si se limita a una asesoría y no a constituir un organismo libre de presiones.

Ayer, con la presencia del mandatario, el Gobierno suscribió un memorando de entendimiento con la Organización de las Naciones Unidas (ONU) para establecer un programa anticorrupción en Ecuador. Lasso destacó que en los últimos 14 años, en el país se han desviado unos setenta mil millones de dólares como producto de la corrupción. Dinero que es necesario recuperar y que de no hacerlo será aprovechado por quienes se lo apropiaron y lo mantienen en caletas o en paraísos fiscales para disfrutarlos en el exilio o luego de cumplir breves condenas penales.

El memorando permitirá establecer mecanismos de integridad, transparencia y rendición de cuentas, la detección e investigación y la recuperación de activos.

El Índice de Percepción de la Corrupción (IPC), que mide a 180 países, en enero de este año presentó los resultados del análisis del 2020, encontrando que, en general, en relación con el año 2019, mejoraron en el combate a la corrupción 62 países, se mantuvieron igual 70 y empeoraron 48.

Detener la corrupción precisa también de educar a la ciudadanía para que se conviertan en nociones básicas, desde la escuela, el barrio y todos los niveles de las instituciones públicas, los conceptos relacionados con la cuantificación práctica de los perjuicios de la corrupción: desde el robo de una tapa de alcantarilla o del cableado telefónico hasta las coimas millonarias en la contratación pública.

Cuando el ciudadano promedio esté consciente de que se le resta bienestar por cada dólar que se llevan los corruptos, la ciudadanía en conjunto dejará de ser indiferente ante esta lacra. (O)