Hubo denuncias del mal proceder de ciertos vacunadores, pero por el contrario en la gran mayoría, existe personal calificado y humanitario atendiendo en las jornadas de inmunización nacional por el coronavirus. Foto: Ronald Cedeño


El público opina que debe haber sanciones como prisión, prohibición de volver a ejercer dicho trabajo; y evitar tales actos dolosos y antiéticos educando en valores. (I)


José E. Ortoneda Sánchez

Publicidad

¿Cómo sancionar a enfermeros o disfrazados de estos que fingieron inyectar la vacuna por el COVID-19 y cómo evitar esto?, simplemente implantando el orden, estableciendo un verdadero control y que se garantice un buen servicio de vacunación a la ciudadanía.

Se pueden evitar estas anomalías suscitadas sancionando a quienes cometieron las infracciones –una vez comprobadas sus reales intenciones– con todo el rigor de la ley. (O)


Italia López

Pueden matar a un inocente. Los pocos que hacen eso no son enfermeros, son delincuentes, porque un profesional de la enfermería no actúa con maldad, irresponsabilidad, fingiendo vacunar para guardar esa vacuna a un cliente suyo que le pasó dinero por debajo de la mesa. La pena debe ser de 30 años de cárcel, pero si hay muerto o alguna lesión, que sean 70 años de prisión. (O)


Publicidad

Rogelio Maridueña

A hombres y mujeres que fingen ser enfermeros y se cogen las vacunas con el fin de venderlas, y hacen el show de que están vacunando pero no ponen ningún líquido sino que solo entierran la aguja a las personas que han sido convocadas a la inmunización, tienen que juzgarlos por los cargos de atentar contra la salud y la vida, por engaño, por robo de un producto que es del Estado, y todos los demás cargos que se les detecten en estos procedimientos delictivos, vergonzosos, no éticos, maliciosos. (O)


Donato Yépez

El público está colaborando cuando espera turno y ve a la persona de al lado que la están vacunando, le filma, toma fotos, le observa que le pusieron la jeringa con la vacuna. Por eso se ha descubierto a unos pocos bribones que clavaron la aguja en los brazos, y más grave, dado que las víctimas eran ancianos indefensos.

Los videos se hicieron virales en las redes sociales, por el reclamo del público las autoridades detuvieron a pseudoenfermeros que desprestigian la profesión, para lucrar, apoderarse de la vacuna con mente fría para usarla en un familiar, compadre, con otra persona corrupta que le prometió plata para que la haga pasar sin hacer filas y la vacune con la marca que escogió. Cárcel, no permitirle ejercer la profesión. Para tranquilidad, existen en la mayoría de puntos de vacunación profesionales éticos. (O)