<a href="https://www.eluniverso.com/temas/iran/" target="_blank" rel="" title="https://www.eluniverso.com/temas/iran/">Irán</a> tiene sus propios trucos para proteger su <b>arsenal de guerra. </b>Una prioridad estratégica de la nación es mantener la infraestructura de misiles oculta y segura, ante los posibles ataques enemigos. Según <a href="https://interestingengineering.com/military/5-ways-iran-shields-its-ballistic-missiles" rel="">InterestingEngineering</a>, el desarrollo de estas estrategias se cimienta en consideración de factores como el <b>terreno, la ingeniería y la movilidad, </b>con el fin de dificultar la detección y/o destrucción de los sistemas de misiles. <b>1. Las ciudades de misiles</b>El Gobierno construye instalaciones de misiles balísticos en las<b> zonas montañosas más recónditas,</b> reduciendo la vulnerabilidad a las armas anti búnker y nucleares. Suelen contar con túneles, almacenes, trampas antiexplosiones y zonas segmentadas para el almacenamiento de ojivas, combustible y sistemas de guía, con soportes como para sobrevivir de manera separada si hay un ataque específico. <b>2. Camuflaje, señuelos y engaños</b>Cuentan con camuflajes visuales e infrarrojos, señuelos y lanzadores falsos, destinados a <b>confundir los sistemas de vigilancia</b>. Su propósito es dificultar a los adversarios la identificación de objetivos reales. En consecuencia, buscan que el entorno asemeje estructuras civiles, con redes de enmascaramiento térmico y reducciones de firmas de radar. <b>3. Tácticas de dispersión</b>Su sistema de misiles balísticos es difícil de destruir, debido a que está almacenado en partes y lugares diferentes. Para este fin, utilizan refugios o garajes subterráneos, y se dispersan a través de edificios señuelos y múltiples rutas viales que dificultan el rastro. Asimismo, disponen de <b>hormigón y tierra </b>(tipo sarcófago) como cobertura de estructuras cruciales, para ocultarlas de vigilancia óptica y de radares. <b>(I)</b>