Alcantarillas sin tapa, trampas peligrosas
En época de lluvias estas trampas mortales son aún peores porque las anegaciones las dejan ocultas. No hay pretextos para no actuar de inmediato.

Publicidad
En medio de la lluvia, la tarde del miércoles pasado, Maikel, un niño de solo 11 años murió ahogado al caer a una alcantarilla destapada en Flor de Bastión. La conmoción por el hecho debería alcanzar a las autoridades responsables de que los servicios de la ciudad sean eficientes.
La muerte de Maikel obliga a la reflexión en torno al control del estado de vías, aceras y otros. Es cierto que el robo de tapas de alcantarillas ha sido una constante, pero no es una justificación porque la actividad delictiva contra los bienes públicos tiene que ser sancionada como manda la ley y el buen servicio y protección a la vida están garantizados también en el marco legal ecuatoriano.
La educación financiera de campo también es productividad... Ecuador no requiere más frases bonitas sobre dinero.
Sin estos requisitos las autoridades deben proceder a clausurar.
En época de lluvias estas trampas mortales son aún peores porque las anegaciones las dejan ocultas. No hay pretextos para no actuar de inmediato.
