Siete expertos médicos y jefes de las salas de terapia intensiva de hospitales de Guayaquil se reunieron para dar detalles de cómo está la ciudad y las salas de cuidados intensivos, hospitalización y emergencia en estas últimas semanas por la pandemia del COVID-19.

El acto se realizó la mañana de este viernes en la Universidad de Especialidades Espíritu Santo (UEES), en Samborondón.

Washington Alemán, infectólogo y director de la mesa técnica de Guayaquil, manifestó que la estabilidad alcanzada con mucho sacrificio por esta ciudad no la autoriza para entrar en un semáforo verde.

“Tenemos que tener claro que no podemos relajarnos y querer pensar que está controlado o vencido el SARS-CoV2. Tenemos que aplicar por completo las medidas, educar y seguir manteniendo esta estabilidad”, sugirió Alemán al iniciar el encuentro.

Publicidad

Luis Zurita, jefe del área de Terapia Intensiva del Omnihospital, dio un panorama general de cómo está la ciudad. Explicó que la ocupación en camas hospitalarias está en el 50 % y de esas un porcentaje menor es por COVID-19.

Añadió que con respecto a las camas de emergencia se reporta menos del 60 % de ocupación, en su minoría con casos de COVID-19. Mientras que en UCI hay un porcentaje menor de pacientes COVID-19 y de ese grupo el 50 % fue derivado de otras provincias.

Agregó que con respecto a la mortalidad en Guayas, el Registro Civil reportó 1748 fallecidos, pero la cifra histórica en esta provincia es de 1800.

“Eso no quiere decir que no haya muertos por COVID-19. Puede haber, pero no superar la cifra histórica. Y si tomamos en consideración Guayaquil hay 1366 fallecidos por todas las causas posibles. Igual está debajo del histórico. Debe haber menos asesinatos, menos accidentes de tránsito. Se mantiene esa línea plana en la mortalidad”, explicó el doctor.

Comentó que el comportamiento de quien haya tenido COVID-19 o no debe ser el mismo. “Quien haya tenido COVID-19 no le brinda una coraza para que no le vuelva a dar. Eso hay que tener claro”, resaltó.

José Salvatierra, médico intensivista del hospital Luis Vernaza, indicó que ahora tienen más capacidad de reacción médica, ya que en marzo los médicos se enfermaron, ahora hay insumos y camas disponibles.

Publicidad

Sin embargo, añadió que la cantidad de pacientes que llegan de otras provincias es considerable y el temor se genera ya que vienen acompañados.

“Vienen sus familias también, en Ecuador hay esa tendencia de acompañar a los enfermos. Entonces hay mayor exposición, mayor contacto y eso puede hacer crecer la cantidad de pacientes contagiados en la ciudad”, advirtió.

Añadió que el hecho de que exista disponibilidad no es pauta para que la gente se exponga más, al contrario, hay que evitar aglomeraciones y salir solo por trabajo.

“No descuidarnos, los hospitales tienen un número importante de pacientes y debemos ayudar a nuestros hermanos de otras provincias. El camino aún no está marcado, hay que ver qué pasa con la vacuna y cómo se comporta la población y el virus”, dijo.

José Vergara, jefe de Terapia Intensiva del hospital Guasmo Sur, coincidió con Salvatierra. Contó que los pacientes graves también llegan con sus familias de otras ciudades. Estos presentan síntomas leves y se hacen atender en consultas externas y eso suma en los reportes de casos en la urbe.

Indicó que en ese hospital hay 35 camas de cuidados intensivos, 17 camas ocupadas.

Mientras que en el hospital Los Ceibos en el área de Terapia Intensiva hay 41 camas que permanecen ocupadas porque a diario nos llegan de otras provincias, inclusive de la Sierra. Y en el área de Emergencia hay 25 camas, pero solo hay 7 pacientes, aseguró Alberto Sper, jefe de Terapia Intensiva de ese hospital.

Los expertos pidieron cautela y responsabilidad para evitar vivir una nueva tragedia. (I)