Los escenarios de delincuencia común, extorsiones, colocación y detonación de explosivos y sicariatos han repuntado en las recientes semanas en el cantón Daule.

El pasado martes, debido a los recientes hechos de violencia e incidentes que se dieron ese día en medio de intervenciones policiales, muchos locales de calles principales cerraron sus puertas de forma temprana.

Ahora, el alcalde del cantón, Wilson Cañizares, quien reconoce sentirse angustiado y desesperado, manifestó que Daule se encuentra en un estado de indefensión por el auge delictivo, por lo que clama la presencia militar durante un tiempo prolongado en las zonas conflictivas y no solo por un día, y además exhorta a que se disponga de un número mayor de policías para el cantón.

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Hasta el viernes anterior, el alcalde continuaba con sus labores sin resguardo policial a pesar de haberse dado una disposición de un jefe policial de la Subzona Guayas y de tener amenazas. Ese día contó sobre la situación de inseguridad que vive el cantón, además de la preparación para enfrentar el fenómeno de El Niño y la necesidad de intervención de la vía estatal León Febres-Cordero.

¿Qué está pasando con la seguridad sobre todo en la cabecera cantonal?

Si bien es cierto siempre ha existido algo de inseguridad, esto se ha ido incrementando posterior a febrero y más aún los tres o dos últimos meses. Los sicariatos se han triplicado, las extorsiones se han cuadriplicado. Comenzaron desde hace dos meses a poner explosivos en las puertas de determinadas familias, determinados comercios, e inmediatamente venía el chantaje de o me das tanto mensual o te mato a ti y a tu familia. Eso se incrementó terriblemente. Entonces se ha hecho una vida insostenible, los negocios están cerrando porque son víctimas de la vacuna (extorsión) y lo poco que se gana no se puede estar compartiendo con otros. Es más, la cifra que piden no se alcanza para lo poco que se gana, por eso los negocios están cerrando. En la noche ya no se ve gente en la calle porque todo el mundo tiene miedo, pero hace tres días exactamente pasó ya lo peor.

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Wilson Cañizares, alcalde de Daule, ve con preocupación la situación de seguridad en el cantón que dirige. Foto: El Universo

¿Qué sucedió ese día?

A un policía se le sustrajeron una moto. Como pidieron refuerzos a más cantones, vinieron muchos policías con la intención de ir al sitio donde posiblemente estaba la moto y la rescataron. Y lógicamente que eso produjo enfrentamientos...

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¿Ha pedido la llegada de más policías? ¿Sabe cuántos policías tienen y cuántos están pidiendo?

Yo escuché al jefe de la Policía de Daule, que es un distrito, tener cerca de 300 policías, pero como es distrito no solamente es para Daule, sino para Santa Lucía, Nobol, son varios cantones. El territorio y los habitantes de Daule ya llegan cerca de los 300.000, con La Aurora, la cabecera cantonal y las cabeceras parroquiales, y los 180 recintos, entre el área urbana y rural. Entonces, la cantidad de policías lógicamente para todo el distrito es mínima. Y por otro lado, la pequeña cantidad de policías que hay en La Aurora, me contaron que hay como 60, de estos 60, 40 están cuidando presos en sus casas actualmente, porque hay muchas medidas sustitutivas...

Y en los 300 actuales, ¿ustedes han hecho algún requerimiento de cuántos serían los necesarios para Daule?

Esos estudios los tiene la misma policía, ellos dicen que hay que crear otro distrito, otro circuito en La Aurora, a pesar de que el Municipio de Daule construyó con sus recursos una UPC no es suficiente para la cantidad de personas que habitan en el sector de La Aurora. Definitivamente, por este motivo de la inseguridad que vivimos yo he estado permanentemente hablando con el gobernador, me he reunido ya en dos ocasiones con el actual, también con el ministro del Interior, que la semana pasada fue a Daule, me he reunido con el comandante de la Policía, con el comandante del Ejército, fue justamente el miércoles a Daule, le he pedido insistentemente que intervengan la ciudad, porque ya se ha hecho una vida insostenible.

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A los militares les dijo que intervengan, ¿al Ministerio del Interior qué se le pidió, hay avances?

Efectivamente, es que esto no es de un día para otro... He estado yo insistiendo, insistiendo, insistiendo casi todos los días. Y bueno, ellos me dijeron, ante tanto clamor e insistencia, me dijeron que el día viernes, o sea, hoy van a hacer una intervención masiva. Ojalá que no sea de un día, porque si lo hacen un día, al día siguiente otra vez comienza lo mismo. Debe ser permanente, constante, pues estamos terriblemente mal.

¿Usted pide que estén de manera permanente?

Yo aspiraría a que se queden permanentemente, es más, yo hablando con el jefe de los militares decía, por favor, les damos hospedaje, les damos alimentación, les damos toda la logística, pero por favor quédense, quédense todo el tiempo que sea necesario. Ellos me dicen: “No, así no es la cosa, nosotros hacemos el trabajo que nos compete, nosotros vemos armas, explosivos y apoyamos a la Policía, nosotros no somos Policía, nosotros tenemos unas funciones determinadas. Nosotros no vamos a venir a quedarnos acá por lo que usted quiera. Nosotros cuando nos pide ayuda la Policía, que es a la que le compete hacer el trabajo, nosotros vamos a apoyar, solo apoyo, no es para quedarnos definitivamente”. Sin embargo, yo le he insistido en que por favor se queden ofreciéndole la logística, alimentación y todo.

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¿Cree que el tema de la delincuencia de repente ha migrado de Guayaquil a Daule? ¿O qué ha sido lo que ha detonado que suba así?

Sí, efectivamente, porque ha sido justamente en estos tres últimos meses. Yo creo que porque hubo el estado de excepción en el Distrito 8, que era Guayaquil, Samborondón y Durán, eso hizo que la delincuencia migre hacia otro lado, en este caso a Daule. Definitivamente tiene que ser eso, porque ahora ya no son los delincuentes comunes de la misma zona. O sea, los delincuentes comunes, creo yo, de la misma zona lo conocen a uno, porque uno toda la vida ha vivido ahí, pero actualmente hay gente de otros sectores, de otras provincias, de otras ciudades, que ya prácticamente no lo conocen.

En el sector de La Yolita habían suspendido las clases presenciales por los incidentes. ¿Hay sectores que se están volviendo complicados de mantener una vida normal?

Sí, el sector de La Yolita es un sector de esos que últimamente en las noches dice la gente que cobran peaje, pero después me dicen que no es que cobran peaje, que como las bandas o los jefes están por ahí, entonces ellos cierran a las siete de la noche las calles, las bocacalles, las cierran y el individuo que pasa viviendo en el mismo sector dice, si no lo conocen, ¿a dónde vas? Da tu cédula. Un carro no puede pasar por ahí, lo para. ¿Por qué? Para revisarlo quién es. En tu mismo sector no puedes caminar, no puedes pasar, no puedes andar. O sea, ya nadie después de la siete de la noche puede entrar a ese sector que es grande en Daule.

Y con la llegada de militares o policías, ¿qué cree usted que sería lo adecuado que hagan más allá de un operativo en una calle principal como la Vicente Piedrahíta? ¿Qué podría aconsejar sobre lugares por intervenir?

Por supuesto, ahí todo Daule sabe dónde venden droga, quién vende droga, todo Daule sabe quiénes son los sicarios, todo Daule sabe dónde viven, dónde están. Qué pena que la Policía sea la única que no sepa. Entonces, si van a hacer una intervención con esos antecedentes lógicamente que tienen que intervenir, entrar a las casas, captar todas las armas, porque si no, pues si andan dando vueltas por la calle y no requisan las armas, y no les quitan, no las controlan, seguimos igual o peor. Y cuando se vayan las consecuencias serán mayores para todo el pueblo y peor para mí.

En el caso del fenómeno de El Niño, ahora que abrieron el embalse, sufrieron algunos sectores, en Daule, ¿qué medidas de repente están haciendo para mitigar esos posibles efectos?

Desde hace dos años nosotros pedimos la competencia a la Prefectura del Guayas para intervenir catorce carreteros nuevos asfaltados en los caminos vecinales. Cada carretero conduce a cinco recintos aproximadamente, que multiplicado catorce nuevas vías por cinco son como 70 recintos, que en este invierno no se quedaron aislados como en los años anteriores. Eso nos va a ayudar muchísimo para que en el fenómeno de El Niño 70 comunidades no se queden aisladas, porque por lo menos tienen un carretero elevado con asfalto para poder salir y llegar. Claro, faltan más porque son 180 recintos; vamos a seguir en ese trabajo. Ya estamos trabajando en carreteras del sector rural de Los Lojas, Rincón El Tape, en Lechugal, Puerto Coquito. Estamos trabajando en esas vías que también van y conducen a cinco o seis recintos cada día. Por otro lado, compramos dos maquinarias brazo largo, con lo que estamos limpiando los canales de riego, los esteros, también en La Aurora y en el sector rural. En el presupuesto de lo que falta del año hemos dejado para comprar raciones alimenticias, alquilar canoas con motores, implementar algunos albergues que ya tenemos identificados dónde van a estar y implementarlos en 24 horas prácticamente, ya teniendo camas, colchones y todo lo necesario. Estamos hace tres semanas capacitando a un grupo de 40 personas voluntarias, y aspiramos a que en el transcurso del tiempo se vayan sumando más, para que nos ayuden... Al mismo tiempo estamos con una campaña de concienciación a la ciudadanía tanto en el sector rural como en el urbano.

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¿En los sectores que resultaron afectados también están con estas medidas?

Con mucha más razón. En esta inundación que tuvimos cuando todos los cantones estuvieron bajo el agua, la cabecera no estuvo bajo el agua y 70 recintos no estuvieron incomunicados. Llegamos en canoa con raciones alimenticias siquiera a unos 40 recintos o 50 que estuvieron inundados. Entonces ya hemos vivido una experiencia que no es enorme, pero que por lo menos nos ha enseñado a identificar justamente las comunidades que posiblemente se van a volver a quedar inundadas.

¿Van a pedir en algún momento la competencia de la vía León Febres-Cordero?

Le hemos oficiado, hemos llamado al ministro anterior (de Transporte y Obras Públicas, MTOP) y a este ministro nuevo también para que intervenga, no queremos pedir la competencia porque acuérdese de que en la León Febres-Cordero pasan los tráficos pesados y extrapesados y hay que poner una carpeta (asfáltica) de 4 pulgadas, no es una carpeta como las interiores que nosotros mismos hemos puesto de 2 pulgadas internamente, de La Joya, Villa Club y todo eso. Entonces eso es muy caro. Hemos intervenido catorce escuelas (fiscales) pidiéndole permiso al Ministerio de Educación, tenemos cinco clínicas móviles donde atendemos 500 pacientes diarios y le estamos ayudando al Ministerio de Salud. Le estamos ayudando al Ministerio del Interior construyéndole UPC, le estamos dando vivienda a la Policía, a la Fiscalía, a los juzgados, o sea, le estamos ayudando incluso a la Prefectura construyendo el carretero que a ellos les compete. Personalmente ya no tenemos más dinero para asumir una responsabilidad que no es nuestra. Si nos dieran con recursos es diferente.

Pero la ciudadanía le reclama bastante de lo que hemos visto.

Con todo lo que les estoy contando estamos en cero en el presupuesto, por mucho que queremos estamos en cero el presupuesto. No estamos viviendo una época holgada y peor que hay que enfrentar ahora El Niño. Actualmente es complicado asumir algo que no nos compete.

¿A futuro?

A futuro, sí... pienso que el mismo presupuesto del Municipio va a mejorar el próximo año después del fenómeno de El Niño y se terminan de construir tantas obras en ejecución y a la final a partir de 2024, si siguen así las condiciones, no nos quedará otro remedio que con recursos municipales acometer en esa obra. (I)