Cientos de usuarios recorrían la terminal terrestre de Guayaquil, la tarde de este martes 21, buscando boleterías de las diversas cooperativas de transporte interprovincial para viajar hacia zonas del país.

El pasado lunes, el Comité de Operaciones de Emergencia (COE) nacional autorizó que las unidades de transporte interprovincial operen con un aforo del 100 %, luego de varios meses de funcionar con el 75 % de su capacidad total.

Eduardo Crespo debía viajar hacia Riobamba, ciudad donde reside. Contó que viaja al menos cada dos semanas a la urbe porteña por trabajos en una vivienda que alquila. Compró un boleto en una cooperativa que ofrece el servicio de transporte a la capital de Chimborazo.

A él le sorprendió la novedad de que el aforo se haya extendido al 100 %. “Muchos buses viajan llenos, a veces en Bucay cogen a personas y las llevan hasta Pallatanga, van paradas en el pasillo. Ya desde hace tiempo que van llenos los buses”, comentó Crespo, mientras esperaba a que llegue el bus.

Otros ciudadanos, como Carlos Merino, coincidieron en que, desde hace algunos meses, conductores de buses recogen pasajeros en cantones de diferentes provincias, y que las unidades van ocupadas en su totalidad.

“Yo he viajado algunas veces a Guaranda y los carros van llenos”, refirió el ciudadano.

Para Jorge Pinto, gerente general de la Fundación Terminal Terrestre Guayaquil, la decisión de que los buses interprovinciales operen con el 100 % de aforo reactivará la economía, pues hasta la fecha no se ha normalizado el flujo de viajeros que se movilizaban desde y hacia ese espacio antes de la pandemia de COVID-19.

“Antes de la pandemia, las terminales de Guayaquil y Pascuales juntas movían más de 65.000 personas, hoy por hoy, con esta ligera recuperación que hemos visto estos meses, estamos transportando más de 40.000 viajeros, pero tenemos más de 100.000 visitantes por día, por el centro comercial y todas las actividades que se generan”, manifestó Pinto. (I)