El Municipio de Guayaquil trasladó el cuerpo de una ardilla muerta en Lomas de Urdesa al Centro de Paso de la Universidad Agraria del Ecuador, con el fin de que se le practique la respectiva necropsia.
La ardilla fue hallada muerta tras una jornada de fumigación realizada previamente por la Jefatura de Control de Vectores dentro de las acciones rutinarias del programa.
Vecinos de la zona y una organización se mostraron inquietos por la muerte de la ardilla tras la fumigación.
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Ante los hechos reportados, el Municipio de Guayaquil indicó que personal técnico de la Dirección General de Ambiente, en conjunto con la Dirección General de Protección de los Derechos de los Animales, efectuó ayer una inspección en el lugar.
Allí se pudo recuperar el cuerpo de esta especie, que había sido inicialmente enterrado por los vecinos del sector.
La Municipalidad indicó que el producto utilizado en la fumigación es Nebula TM y cuenta con la aprobación y autorización del Ministerio de Salud Pública del Ecuador.
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La Alcaldía indicó que durante la inspección de campo no se identificaron indicios de afectación a otras especies de fauna urbana y silvestre del entorno, tales como perros, gatos, iguanas o aves, las cuales compartían el mismo hábitat con la ardilla en el momento de la fumigación.
La fundación Proyecto Sacha y vecinos habían alertado que el hecho coincidió con una fumigación municipal realizada en la zona horas antes del hallazgo de la ardilla.
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Ellos mostraron una publicación en la que se anunciaba esta fumigación para erradicar ratas en el sector y también grabaron videos del personal fumigando.
“Esta situación no puede pasar inadvertida ni quedar en el silencio: exigimos respuestas claras y responsables”, se solicitó en un comunicado de Proyecto Sacha.
La entidad añadió que estos animales silvestres aún resisten en Guayaquil y son parte esencial del patrimonio natural.
“Las ardillas han sido siempre emblemas de Guayaquil, símbolos de resiliencia en medio del cemento y la expansión urbana. Cada muerte evitable representa un fracaso colectivo”, lamentó la fundación. (I)
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