‘Al Javier se entra, pero no se sale’, esta frase que tantos años repitió Francisco Cortés se ha convertido en su forma de vida. Es que desde que este sacerdote llegó al colegio, en 1963, jamás lo abandonó.

El padre Paquito, como lo conocen en la institución, mañana cumplirá 90 años de vida. En este colegio ha estado por 49 años (en noviembre cumplirá 50 desde su llegada).

Su buen humor y la alegría que refleja al conversar se nota desde el primer momento en que recibe a sus visitantes en la casa parroquial. Al preguntar sobre su estado de salud, responde: “En casa vieja siempre hay goteras y filtraciones”. Lo dice entre risas y explicando que por su edad ha tenido malestares.

En su mano izquierda se puede observar una pulsera de tela con la inscripción ‘Amigos para siempre, amigos de verdad’ y junto a esta leyenda el logo del plantel. Este fue un obsequio de una de las promociones de exalumnos que ha educado.

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“Yo era un profesor exigente, pero en mi oficina era amigo. Me hice buenos amigos de todas las generaciones, desde el 65 hasta el 83”, recuerda el sacerdote, nacido en Málaga (España) y quien fue ordenado sacerdote el 15 de julio de 1955, en Granada.

Historia Universal y Teología fueron las materias que impartió desde 1964 hasta 1985, año en que se jubiló al cumplir 50 en el magisterio (antes estuvo como docente en colegios de Quito y Riobamba). Desde entonces es el guía espiritual y confesor de los alumnos.

A los dos meses de su llegada recuerda que le tomó el examen de grado de Filosofía al alcalde Jaime Nebot.

“Conmigo no había juego en la clase. Yo soltaba malas palabras y siempre decía después: perdónenme si he insultado, pero el primero en insultar fue usted haciendo esa tontería”, relata el sacerdote.

Durante cinco años (1972 a 1977) fue rector del plantel, lugar que lo define como su casa y su hogar.

“No se olviden de lo que aprendieron, eso siempre se los digo, (...) especialmente que no se olviden de la Dolorosa”, aconseja a sus exalumnos.

Detalles
Educación

Contribución
Como rector del colegio Javier, Francisco Cortés gestionó la construcción de la casa comunitaria, donde actualmente reside con cinco sacerdotes.

Festejo
Para mañana está previsto que se realice una celebración eucarística en la que participe todo el plantel educativo.