Dos presidentes propiciaron la formación de la comunidad jesuita en el país: Diego Noboa Arteta (1850-1851) y Gabriel García Moreno (1861-1865).

Dicho segmento de la Iglesia católica es parte de la población ecuatoriana con la cual el papa Francisco se reunirá, según la agenda, durante su visita a Ecuador, en julio próximo.

Mario Bergoglio, exarzobispo de Buenos Aires (Argentina), pertenece a la orden jesuita, y en marzo del 2013 se convirtió en el primer pontífice en ser de la llamada Compañía de Jesús, así como el primero de América Latina.

Durante la historia, estos religiosos han sido expulsados de esta y otras naciones por disposición del poder de turno.

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En Ecuador, Noboa y García admitieron su retorno en sus respectivas administraciones.

El primero deshizo un ‘destierro’ que duró 83 años y que fue instaurado por el rey Carlos III de España.

En 1767, el soberano expulsó a los jesuitas de todo dominio español, incluyendo los territorios de ultramar.

En 1850, durante su primer año de gestión, Noboa autorizó su regreso. Lo hizo luego de que su par de Colombia (entonces llamada Nueva Granada por ser la época de la colonia) los había botado.

El historiador Rodolfo Pérez Pimentel indica en su portal (www.diccionariobiograficoecuador.com) que fue un gesto ‘humanitario’ de Noboa, a quien describe como un “católico sincero y practicante”.

El también exmandatario Gustavo Noboa Bejarano (2000-2003), su tataranieto, cuenta que “más de 2.000 personas de Bogotá” agradecieron a su pariente por la decisión.

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Y cita la edición del 7 de abril de 1851 de lo que hoy se conoce como el Registro Oficial, entonces El Nacional, en la cual los firmantes refirieron el motivo de la expulsión: “Intolerancia (de parte del régimen en el vecino país)”.

“Eran épocas turbulentas en las cuales la Iglesia era perseguida por ciertos regímenes liberales (en América Latina)”, explica Noboa Bejarano.

Su tatarabuelo gobernó durante nueve meses, hasta que lo derrocó el general José María Urbina, quien luego asumió la Presidencia.

Noboa Arteta tuvo que exiliarse en Perú, en tanto que los religiosos volvieron a salir de Ecuador (en 1852), por orden de Urbina.

Pasó una década hasta que retornaron de manera definitiva, durante la primera presidencia de García Moreno (tuvo dos).

Noboa Bejarano destaca que la comunidad jesuita ha aportado “mucho” a la sociedad ecuatoriana, sobre todo en la educación. (I)

Propósito
DE LA VISITA PAPAL

Opinión
El exmandatario Gustavo Noboa Bejarano remarcó que aunque el objetivo de la visita del papa Francisco sea pastoral, debe ser recibido por el presidente Rafael Correa por ser también jefe de Estado.

Vaticano
Noboa explicó que el pontífice no solo es el representante de la Iglesia católica en el mundo, sino además el jefe de Estado de Ciudad del Vaticano, cuyo territorio está dentro del de Roma, capital de Italia.

Seguridad
El exgobernante consideró “positiva y necesaria” la participación del Estado ecuatoriano en la organización de la visita papal porque, por ejemplo, será el responsable de su seguridad durante su estadía.