Un chileno, quien trabaja como entrenador del equipo Arema FC, contó detalles de la tragedia que dejó al menos 125 muertos en Indonesia, tras el uso de gases lacrimógenos por parte de la policía contra miles de aficionados que habían invadido el campo.

“Los muchachos pasaban con víctimas en brazos”, contó el entrenador chileno Javier Roca, a la radio española Cadena Ser.

“Fue una avalancha. Nunca había pasado nada así en el estadio, y se vio colapsado por la cantidad de gente que quería huir. Creo que la policía se extralimitó”, aseguró. “Viendo las imágenes, quizás podrían haber usado otras técnicas”, aseguró Roca.

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“Estoy destrozado mentalmente. Siento una carga muy fuerte, incluso responsabilidad. Los resultados mandan y determinan lo que pasa al acabar. Si hubiésemos empatado, esto no hubiese pasado”, afirmó Roca en la entrevista.

Los incidentes comenzaron cuando aficionados del equipo local Arema saltaron al césped del estadio de Kanjuruhan, después de la derrota de su equipo por 3-2 contra el Persebaya Surabaya.

Los hechos, que también causaron 323 heridos, tuvieron lugar el sábado por la noche, en la ciudad de Malang, en el este de la isla de Java.

El director de un hospital dijo a una televisión local que entre las víctimas hay un niño de cinco años.

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La policía intentó persuadir a los aficionados de regresar a las gradas y dispararon gas lacrimógeno después de la muerte de dos agentes.

Esto provocó que la muchedumbre se dirigiera rápidamente hacia las salidas, donde muchas personas quedaron atrapadas.

Numerosas víctimas murieron pisoteadas o asfixiadas.

“El balance es por el momento de 125 muertos. 124 cuerpos fueron identificados, falta por identificar uno. Algunos nombres fueron registrados dos veces porque algunas personas fueron referidas a otros hospitales y se inscribieron dos veces”, dijo a la cadena Metro TV el vicegobernador de la provincia de Java Oriental, Emil Dardak.

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Críticas a la actuación policial

Varios supervivientes describieron cómo los espectadores en pánico se aglomeraron cuando les lanzaron gases lacrimógenos.

“Los policías dispararon gas lacrimógeno y automáticamente la gente corrió para salir, empujándose unos a otros, y eso causó muchas víctimas”, declaró a AFP Doni, un espectador de 43 años que declinó revelar su apellido.

El presidente indonesio, Joko Widodo, ordenó el domingo revisar la seguridad en los estadios tras la tragedia.

Imágenes captadas dentro del estadio durante la estampida mostraron gran cantidad de gas lacrimógeno y gente subiendo a las vallas.

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Amnistía Internacional llamó a que se efectúe una investigación sobre por qué se utilizó gas lacrimógeno en un espacio cerrado.

“El gas lacrimógeno sólo debe ser usado para dispersar multitudes cuando hay violencia generalizada o cuando otros métodos han fallado. Se debe advertir a la gente que el gas lacrimógeno va a ser utilizado para permitirle que se disperse”, indicó en un comunicado.

Otras imágenes divulgadas en redes sociales muestran a personas insultando a los policías, que se resguardaban con escudos.

El estadio tiene capacidad para 42.000 personas y según las autoridades estaba lleno. La policía indicó que unas 3.000 personas invadieron la cancha.

La Asociación de Fútbol de Indonesia (PSSI) suspendió los partidos de fútbol por una semana, prohibió al Arema FC organizar encuentros en casa para el resto de la temporada y anunció que enviará un equipo investigador a Malang para determinar las causas de la tragedia. (I)