Iván Pedraza y Xiomara Rivera, colombianos radicados en Alemania, se encuentran en medio de una batalla judicial en la nación germana desde el pasado 23 de marzo, cuando una oficina de bienestar juvenil del distrito Steglitz-Zehlendorf, en Berlín, se llevó a sus seis hijos, por un supuesto maltrato infantil.

Pedraza cree que la retención de sus hijos se trata de una retaliación por las denuncias que interpuso ante las autoridades educativas por presunta discriminación y racismo contra el rector y algunos profesores del Kronach-Grundschule, colegio donde estudiaban sus hijos.

Este padre de familia se casó con Rivera en agosto de 2010. De esa unión nacieron Luisa y Magnus. Los cuatro viajaron posteriormente a Alemania, donde se radicaron legalmente. Ivana, Joschua, Sharon y Salma, los otro cuatro hijos de la pareja colombiana, nacieron en tierras germanas.

Publicidad

Pedraza asegura que fue hace dos años cuando comenzó a notar un trato discriminatorio y racista contra su esposa, dos de sus hijos –Joschua e Ivana– y contra él, por parte de cuatro profesores y el rector de la escuela primaria Kronach, detalla el portal Semana.

“A Joschua, mi hijo de 10 años y quien sufre de un trastorno por déficit de atención e hiperactividad, del cual estaba enterado el colegio, una profesora no le dejaba comer su lonchera, tampoco le permitía salir al recreo, lo responsabilizaba de cosas que no había hecho e incluso alguna vez lo culpó de un robo”, asegura Pedraza. Agrega que a Ivana le incautaron un iPad, mientras que a él y a su esposa no les permitían ingresar al colegio cuando iban a recoger a sus hijos, pese a las bajas temperaturas.

Los sucesos fueron denunciaros al Ministerio de Educación y las oficinas de antidiscriminación infantil y juvenil del Gobierno alemán. Después de eso, empezó la odisea para la pareja colombiana.

Publicidad

El hombre relata que el miércoles 23 de marzo, Joschua no regresó a casa junto a sus hermanos Sharon, Ivana y Magnus. Pensaron que que se había quedado jugando con sus compañeros; Magnus decidió ir a buscarlo, pero este tampoco regresó.

“Justo cuando salía a buscarlos recibí una llamada de un número desconocido donde una mujer, que dijo ser de la oficina de bienestar juvenil, me exigió que fuéramos al colegio con mi esposa y nuestras cuatro hijas”, contó Pedraza.

Publicidad

“Allí, un grupo de mujeres pidió hablar a solas con mis hijas, a lo cual no accedí. Las dejé con mi esposa y me reuní con estas personas. Mi sorpresa fue máxima cuando dijeron que mi hijo Joschua dijo que yo le había pegado con una varilla”, relató el hombre.

Pedraza aseguró que nunca ha maltratado a sus hijos y que su esposa y vecinos pueden dar fe de su comportamiento familiar. Al sitio llegaron varios policías, quienes se llevaron a sus seis hijos.

A los padres no se les informó a dónde fueron conducidos sus seis hijos y aseguran que nunca les exhibieron una orden judicial. “La institución que tiene retenidos a nuestros hijos es algo así como un ICBF (Instituto Colombiano de Bienestar Familiar) en Colombia, una institución muy poderosa, independiente y sin organismos de control. Lo que ha dificultado que el caso se solucione”, comentó el padre de familia.

Por ahora el contacto de los padres con sus hijos es mínimo y aunque el pasado 22 de agosto un juez de familia les permitió verlos los lunes y miércoles, no lo han podido hacer porque la institución no lo permite.

Publicidad

En todo caso, un juez ordenó la devolución de sus seis hijos, pero antes Pedraza y Rivera tendrán que someterse a un examen psicológico para establecer si son padres aptos. “Estamos esperando a que un psicólogo se comunique con nosotros para realizarnos este examen. Pero nadie se ha comunicado. Estamos desesperados”, sostuvo el padre colombiano. (I)