La seguridad fue el tema que el presidente Guillermo Lasso dejó para la parte final de su Informe a la Nación, que rindió este 24 mayo desde la Plataforma Social de Quito, y manifestó que nada detendrá el combate a las mafias del narcotráfico y del crimen organizado para garantizar el bienestar de las familias ecuatorianas y de miles de negocios que se sienten amenazados por extorsionadores.

El presidente reconoció que el país enfrenta una etapa difícil, pero que se seguirá combatiendo férreamente a las mafias que quieren destruir a la sociedad.

“El hampa no solo genera hechos de violencia, sino que afecta, además, el normal desarrollo de las actividades comerciales. Por eso, nuestras fuerzas del orden tienen la disposición de enfrentarlas con toda la dureza que la ley les autoriza”, resaltó.

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Lasso extendió también su respaldo y gratitud, en nombre de todo el Ecuador, a los policías y militares del país, que -dijo- nos protegen de la delincuencia, inclusive arriesgando sus propias vidas.

El mandatario se refirió a las declaratorias del narcotráfico como el principal enemigo del Ecuador y de la minería ilegal como una amenaza a la seguridad del Estado, además de la más reciente del Consejo de Seguridad Nacional, que decidió declarar a ciertos actos delictivos como terrorismo y dijo que esta es una lucha que no solo compete al Gobierno.

“Es un problema del Estado ecuatoriano y, como tal, demanda que todos actuemos en conjunto. No podemos permitir que el crimen organizado pretenda dominar al Ecuador con la complicidad de políticos traidores a la patria o de malos servidores judiciales”, subrayó.

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El mandatario destacó también que ahora en el Gobierno cuentan con dos distinguidos exmilitares, Paco Moncayo y Wagner Bravo, a quienes calificó como expertos en tácticas de acción y seguridad, “listos a entregar toda su experiencia para combatir a la delincuencia organizada y sus acciones”.

Entre tanto, entre sus avances en seguridad, Lasso destacó el fortalecimiento de las capacidades de los miembros de la Policía Nacional y de Fuerzas Armadas y mencionó los siguientes hitos:

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  • Más de dos millones de operativos de control y orden público realizados por la Policía Nacional, lo que equivale –en promedio– a 2.730 operativos diarios.
  • Se han desarticulado 3.000 organizaciones delictivas y decomisado 16.000 armas de fuego.
  • Se ha incautado, en dos años, la cifra récord de 420 toneladas de droga, cantidad histórica equivalente a cinco veces el promedio anual de lo decomisado en los últimos quinc años.
  • Se ha dotado y se continúa dotando a los policías de más equipos, armas, municiones, chalecos antibalas, vehículos de patrullaje. Y también carros blindados que serán entregados a las Fuerzas Armadas para el combate al terrorismo.
En dos años, la Policía incautó la cifra récord de 420 toneladas de droga, cantidad histórica equivalente a cinco veces el promedio anual de lo decomisado en los últimos 15 años. Foto: API

Para cumplir su objetivo de incorporar 30.000 policías y completar los 80.000 efectivos hasta el 2025, Lasso dijo que, en el 2022, se incorporaron 1.624 y que en junio de este año se graduarán otros 8.500 y hasta diciembre serán 5.000 policías más.

Mencionó que pronto iniciarán con el proyecto para concretar el traslado de la Base Militar Mariscal Sucre cerca del aeropuerto de Tababela, para que puedan utilizar las pistas. Lasso lamentó que las fuerzas hayan sido debilitadas en su momento para favorecer a la delincuencia.

En cuanto a las Fuerzas Armadas, el mandatario manifestó que, en paralelo, han cumplido su misión de vigilar las fronteras aérea, marítima y terrestre, y que siguen colaborando con la Policía Nacional en el patrullaje de ciudades y carreteras.

“Hoy la gente mira y siente más la presencia de los uniformados en todo el territorio nacional. Eso brinda más seguridad a nuestras familias, a los negocios, a los lugares de diversión sana, a los espectáculos públicos”, manifestó. (I)

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