El abogado Joselito Argüello asumió este lunes 18 la defensa de la familia de Sebastián, el niño de 11 años que murió la tarde del domingo pasado tras ser alcanzado por tres tiros en medio de un asalto en una cafetería y heladería situada en el barrio del Centenario, sur de Guayaquil.

El menor recibió un disparo en el corazón, otro en el brazo derecho y otro en la espalda, contó Tomás Obando, su padre, quien relató que uno de los delincuentes le apuntó para que le entregara su celular.

Mi hija estaba en mis piernas y mi hijo a mi lado derecho. Yo alcancé a tirar al piso a mi hija, pero mi hijo por el miedo salió corriendo hacia su mamá; traté de cogerlo y no alcancé. Y cuando lo cogí del pie y lo tiré al piso, ya le habían alcanzado las balas”, relató el hombre, que estuvo afuera de la clínica privada donde esta mañana retiró el cadáver.

El abogado aseguró que esperan el informe para conocer de qué armas salieron las balas que impactaron al menor, y que, de haber sido del arma del uniformado, pondrán la denuncia por homicidio culposo, un delito penado con cinco años de cárcel.

Argüello, quien fue fiscal y salió de la institución el año pasado precisamente por defender a un uniformado que mató a dos delincuentes, aseguró que, tras analizar los hechos de este domingo, el uniformado que estaba en la cafetería —según él— no debía identificarse ni disparar, porque la cafetería es un espacio reducido, donde había doce personas: seis niños y seis adultos.

Obando aseguró que el delincuente no había notado que el policía estaba en el negocio, pues el uniformado estaba atrás del counter conversando con una empleada. La Policía Nacional informó que el agente estaba activando el botón de pánico a los trabajadores del negocio.

“Debió esperar a que el ladrón robara y de ahí salir a seguirlo y dispararle, pero no decir ‘¡alto, policía!’ dentro del negocio. Se extralimitó”, estimó el abogado, que indicó que en las próximas horas se realizará la audiencia de flagrancia con el miembro de la Policía Nacional.

Mientras tanto, agentes de la Dirección de Muertes Violentas (Dinased) buscan al ladrón involucrado y a su cómplice, que lo esperaba en una moto en la esquina del local.

Por ahora, en la Fiscalía la familia puso una denuncia por asesinato contra el delincuente, que aún no ha sido identificado. (I)