En Ecuador es engorroso seguir el proceso para acoger a un niño en estado de vulnerabilidad, en adopción. El papeleo para adoptar a un infante dura alrededor de 22 meses. Hasta el año 2018 estadísticas muestran que más de 22.000 niños están en las calles, por abandono, a la merced de la inseguridad y frialdad no solo del clima sino de la humanidad.

Expertos en adopción de menores dicen que deben cerciorarse bien de a qué familia entregan a los niños, pero la negligencia en los procesos, los cambios de psicólogos en las entidades que aprueban y desaprueban un mismo caso, es lo más común y desmotivan a los que anhelan ser padres de un pequeño que quiere sentir el calor de un hogar. Es necesario asegurarse del bienestar del infante, pero deben eliminar procesos innecesarios para que la esperanza no sea lo último que se pierda para las parejas y los futuros hijos. (O)

Ana Belén Santos Jordán, locutora, Daule