La crítica es más fácil que el reconocimiento y el elogio. Me invita, obliga e impulsa este momento a dimensionar el éxito de destacadas personas públicas:

César Augusto Montalvo Malo, su despedida de los escenarios del canto luego de 60 años de deleitar al público constituyó un acto que llegó a la perfección; quiso llevarse el recuerdo, el aplauso, el agradecimiento de sus colegas artistas. Su público estuvo presente pese a la pandemia. La ilustre dama Marigloria Cornejo, al buen estilo de su padre, gran conferencista, con voz firme desplegó con poesía y prosa el camino recorrido por el artista que dice que se va; ojalá sea una reacción momentánea de cansancio que parece no ser tal, y su hasta aquí no más, un me voy pero me quedo. Se despide un artista íntegro que se va cantando y lleva en su mochila de caminante el aprecio de sus compañeros artistas que le dijeron hasta la vuelta.

Y con Ricardo Vasconcellos Rosado, amigo y colega, también compartimos la alegría del triunfo de Ecuador en el último partido contra Chile, limpio a limpio con decencia ejemplar, lección para la familia latinoamericana, ejemplo de ello es Ecuador. Ricardo (además es escritor, columnista, periodista deportivo...) invita a compartir con alegría que el tiempo existe y se acuerda del Ecuador. También saludo al director técnico, personaje limpio, exitoso, nos está conduciendo a mejores días en el deporte del fútbol, bien; no podría ser de otra manera, al fin y al cabo su apellido es Alfaro. Estos personajes han tenido su momento estelar en la segunda quincena en noviembre. (O)

Rafael Mendoza Avilés, abogado, avenida Samborondón