Más datos en torno al ataque que sufrió Kheira Hamraoui el pasado 4 de noviembre. De hecho, ha sido la propia jugadora a través de L’Equipe la que muestra sin tapujos las duras secuelas que tiene en estos momentos por el ataque que sufrió el pasado 4 de noviembre, publica diario Marca de España.

El gran hematoma que se puede ver en la parte posterior de su muslo, además de un profundo corte por encima de la rodilla, son la viva prueba de que las intenciones de los encapuchados aquella noche no eran otra cosa que malintencionadas.

Así lo narran en el medio francés entrecomillando a la propia jugadora, que en estos momentos, además de las físicas, está bajo tratamiento psicológico como tratamiento paliativo por el suceso que ha sufrido.

El relato del ataque

En su propia narración de los hechos, Hamraoui insistió en que el suceso ocurrió a escasos pasos de su propio domicilio y, al aproximarse a una camioneta, aparecieron de forma súbita dos individuos con pasamontañas negros que comienzan a gritar: “¡Abre la puerta! ¡Abre la puerta”, declaró la jugadora del PSG a la policía judicial de Versalles, según apuntan en L’Equipe.

Sacaron del vehículo a Hamraoui; cayó a la carretera y comenzaron a golpearla con una barra de hierro rectangular que apareció de la nada, fundamentalmente, en las piernas. “Traté de protegerme con las manos cuanto pude”, reconoció la francesa, que cuenta con varios puntos de sutura en su mano derecha.

Los encapuchados escaparon después de varios minutos que para la francesa fueron meses, aunque la conductora del vehículo, Aminata Diallo (absuelta sin cargos), afirmara que fue todo muy rápido. Poco después, se alertó a la seguridad del PSG y la llevaron al hospital de Poissy (Yvelines), donde le curaron las heridas y se le prescribieron varios días de descanso. (D)