El popular Fluminense Football Club (fundado en 1902) tiene una particular vinculación histórica con el balompié nacional por ser el primer equipo de Brasil que jugó en Ecuador, en 1950. Y además de anotar 15 goles en tres encuentros amistosos y deslumbrar al público de Guayaquil, el cuadro de Río de Janeiro trajo a un genio que estaba por cumplir 22 años e iba sin freno rumbo a convertirse en uno de los mejores futbolistas de todos las épocas: Didí (Waldir Pereira), que hizo magia en el estadio George Capwell.

El 22 de abril de 1950, fecha fijada para el estreno de los cariocas, Diario EL UNIVERSO publicó: “Ha llegado por fin el tan esperado día de la presentación en nuestra cancha del equipo de fútbol Fluminense, que viene precedido de bien ganado prestigio a través de las giras que ha realizado por todos los países de la América del Sur. Fluminense ha llegado a Guayaquil con un cartel de primer orden”. Había un entusiasmo desbordado en la afición porteña por “la circunstancia de ser la primera ocasión que un cuadro de Brasil juega en esta ciudad” y porque “Brasil está en muy buena posición en el concierto del fútbol, no solo continental, sino mundial”.

El nuevo ídolo

Sobre el adversario elegido para medir a los de Río este Diario comentó: “Barcelona es el encargado de hacer frente al poderoso conjunto visitante y en realidad que no se podía buscar un mejor contendor para el debut. Desmejorado Panamá por desacertada dirección, Barcelona ha sustituido a dicho conjunto como ídolo de la afición ecuatoriana. Barcelona presentará a su conocido cuadro, es decir al mismo que ha brindado grandes noches ante rivales de gran calidad”.

Después, del soberbio espectáculo brindado se relató que “se presenció un partido de gran categoría. Didí fue el mejor jugador de la cancha y (José Pelusa) Vargas realizó gran labor en las filas locales”. Y aunque “las elegantes combinaciones” de Barcelona ocasionaron que pronto, a los 5 minutos, tomara ventaja con gol del “hábil delantero” Enrique Cantos, con “jugadas precisas y de gran penetración cada avance (de Fluminense) fue un peligro para la valla de (Enrique) Romo”.

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Fluminense se impuso a Barcelona Sporting Club el 22 de abril de 1950 en el estadio George Capwell. Foto: Archivo

Los toreros formaron con Romo; Juan Benites, Carlos Pibe Sánchez; Fausto Montalván, Jorge Cantos, Galo Solís; José Jiménez, Pajarito Cantos, Sigifredo Chuchuca, Vargas, Guido Andrade. El Fluminense con Veludo; Lafaete, Pinheiro; Waldir, Mario, Oliveira; Pereira, Didí, Silas, Carlyle, Tite.

El genial Didí, ‘Mr. Fútbol’

Didí fue un “demonio”, se describió. Marcó cuatro goles, uno con “un terrible tiro desde 40 metros”. Silas (de chilena) y Tite (tiro libre) completaron la obra de arte carioca. Andrade y Vargas (2) redondearon el 6-4 para un “Barcelona que cayó con todos los honores ante un rival superior”. Cuatro días después Fluminense castigó 7-4 al Norteamérica y el 29 de abril de 1950 igualó a 2 con Emelec (cuya dirigencia, “en un máximo esfuerzo para complacer a la culta afición guayaquileña”, contrató a ese club para tres juegos amistosos).

A Didí, el diario O Globo, en su especial digital llamado ‘Los 30 mayores ídolos de la historia de Fluminense’, publicado en mayo del 2020, lo describe así: “Eran tan elegante dentro de campo que solo faltaba que jugara de traje. Uno de los mayores jugadores de fútbol de todos los tiempos. Didí recibió el apodo de Príncipe Etíope y también fue llamado Mr. Fútbol por la prensa internacional. Maestro del Fluminense en la conquista de la Copa Río 1952, bicampeón mundial con Brasil en Suecia 1958 y Chile 1962, inventor de folha seca (hoja seca, una curiosa forma de cobrar los tiros libres con resultados letales), también hizo el primer gol de la historia en el Maracaná”.

Romerito, Washington y Assís

El 7 de julio de 1985, en el Modelo, volvieron a medirse en un amistoso Barcelona y Fluminense. Los de Río de Janeiro, que vinieron como monarcas de Brasil, como la indiscutible mejor escuadra de ese país en su momento, tenía un sensacional trío de estrellas que dejaron una huella imborrable en el club: los auriverdes Washington y Assis; y el paraguayo Julio César Romero (Romerito, “que fue parte de un equipo que marcó una generación”, según el especial de O Globo. El guaraní fue fichado en 1989 por el FC Barcelona).

“Fluminense dio una exhibición de buen jugar. Los brasileños dieron rienda suelta a su capacidad una vez que anularon totalmente todos los intentos de Barcelona y ofrecieron un bonito espectáculo, como hacía mucho tiempo no veíamos en nuestras canchas. Agradó el campeón de Brasil, que dio una lección de fútbol”, narró este Diario tras el triunfo 3-0 sobre los amarillos.

Alineaciones de 1985

Dirigidos por Antoninho (destituido poco después y reemplazado por el chileno Luis Santibáñez), Barcelona puso a jugar a Walter Guerrero; Flavio Perlaza, Alfredo de los Santos, Hólger Quiñónez, Fausto Klínger; Galo Vásquez (José Minda), Toninho Vieira; Oswaldo Páez; Mauricio Argüello (Luis Ordóñez), Jair Gonçalves, Lupo Quiñónez. Fluminense alineó con Lopes; Adalberto, Duilio (Ricardo), Vica, Renato; Jandir, Wanderley, Assis; Washington, Romerito, Paulinho. Anotaron los goles de la victoria Assis (2) y Washington.

Assis (izq.) y Washington vinieron a Guayaquil con Fluminense en 1985. Ambos le anotaron a Barcelona. Foto: Archivo

Así recuerda O Globo a Assis, que deleitó al público guayaquileño: “Verdugo del Flamengo en los años 80. Assis es sinónimo de predestinado. Fue pieza clave en la obtención del tricampeonato de Río de Janeiro (1983, 1984, 1985) y del título brasileño de 1984, pero los goles decisivos ante el mayor rival tricolor (Flamengo) perpetuaron su nombre en la historia y conquistaron las gradas”

Y de Washington, que le creó dolores de cabeza a De los Santos y Hólger Quiñónez hace 36 años, en el Modelo, el rotativo carioca en su especial en honor a los grandes cracks de Fluminense, afirma: “Era la mitad del verdugo Asís. El máximo goleador fue parte uno de los equipos más carismáticos y victoriosos de la historia del Fluminense. Washington marcó goles decisivos y antológicos, como el de la bicicleta ante el Flamengo”. (D)