De muy pequeña, Fernanda Vásconez parecía tener el camino trazado: triunfar en la gimnasia rítmica. Acudía al centro de alto rendimiento de Pichincha, a cargo de una entrenadora de nivel mundial, había ganado campeonatos nacionales y sus padres le habían planteado que estudie becada en Estados Unidos para que siga compitiendo, pues ya tenía varias propuestas de ese país.

Pero en la gimnasia rítmica a Fernanda le hacía falta algo: el contacto físico y juego de equipo, porque no le gustaba enfrentarse a las mismas chicas con las que entrenaba.

A los 11 años, junto al coliseo de entrenamiento había un partido de fútbol femenino y Fernanda vio un ‘abrazo de gol’. Se dijo: “eso es lo que quiero”. Le informó a sus padres que cambiaría la gimnasia rítmica por el fútbol.

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“Casi les da un ‘patatús’ a mis papás, a todo el mundo. Luego dijeron que si quería que lo hiciera, desde pequeña me enseñaron a labrar mi futuro -cuenta-, en la selección del colegio (Menor) no me aceptaron porque no era buena, no podía patear el balón y levantarlo por encima de la barrera”.

De eso han pasado más de 15 años. Aprendió a jugar, fue capitana de la selección colegial en varias categorías, llegó a la selección de Ecuador y jugó en equipos de Sudamérica y Suiza.

Fernanda se convirtió en una de las jugadoras más destacadas de la historia del fútbol femenino ecuatoriano, no solo por su calidad en la cancha, si no por su gestión como fundadora de Ñañas, un equipo de fútbol que tiene cinco años de historia y es el primero de Ecuador en competir profesionalmente sin tener un equipo masculino conformado previamente.

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Ñañas es un equipo profesional en el que prevalece la unión, la hermandad, tal cual lo dice su nombre, que en quechua significa “hermana de ella”. Es, además, el único equipo que ha llegado a todas las finales de la Super Liga Femenina de Ecuador, desde que se creó en 2019.

Este sábado Ñañas juega la final de ida de la Superliga Femenina contra el Deportivo Cuenca a las 11:30.

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¿Cómo está Ñañas como institución y de cara a la final de la Superliga Femenina contra Deportivo Cuenca, que se jugará este sábado?

El club está súper bien, es impresionante como sigue creciendo, en cantidad de hinchas, en apoyo, eso habla de que tenemos una estructura bastante consolidada.

En Ñañas nos planteamos una meta deportiva y social, el objetivo va más allá del futbolístico. Esta semana cumplimos dos metas importantes: lanzamos la campaña Decide por ti con Roche, que busca empoderar la mujer con respecto a su salud. (La idea nació porque) una mamita de las jugadores tiene cáncer y es una impresionante la cantidad de mujeres en el país con esta enfermedad.

Club Ñañas en 2021. Foto: cortesía

En la parte deportiva, las jugadoras están motivadas. Ahora Ñañas es un equipo más ofensivo, con la mejor delantera del torneo ya que antes de las semifinales el promedio era de 3,2 goles por partido, estuvimos 100 días ganando todos los partidos que jugamos. Este puede ser el año en que Ñañas sume su primera estrella, aunque a mí, más que ganar un trofeo, me contenta lo que se ha hecho con la parte social.

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¿En qué consiste ese trabajo social e integral con las jugadoras?

Casi ningún equipo del torneo paga a su plantilla femenina de fútbol. Barcelona y Emelec no les pagan o a muy pocas, Liga (de Quito) paga a tres o cuatro. En Ñañas, más del 80 por ciento son pagadas y esto se hizo desde cero.

Es difícil enfrentarte a clubes consolidados, que tienen lugares de alto rendimiento para entrenar, pero gracias al apoyo de la empresa privada, las chicas reciben sueldo, lo que les permite planificar su vida. Ellas son el sostén de sus familias.

Club Ñañas en agosto pasado, celebrando un gol ante Macará.

Cuando hay jugadoras menores de edad, lo más importante es que estudien. Se acaba de graduar una chica a los 20 años, porque tuvo que dejar sus estudios ya que su mama está enferma.

Además, Ñañas tiene una campaña (de empoderamiento femenino, desde 2017) llamada Yo pateo como niña. Se llama así porque la gente dice “uh, patea mal, o hace algo mal, como niña”. Busca cambiar la connotación de que si un mujer hace algo está mal.

Este año se dedicó más a la gestión administrativa que al fútbol en cancha, específicamente. Háblenos de ese camino como gestora.

Llevo en esto ocho años. No era mi sueño porque viví la realidad del fútbol ecuatoriano, cuando en la selección nos daban los uniformes viejos de las categorías inferiores, como que “ya están muy viejos, dales eso a selección mayor de mujeres”, o cuando andábamos en bus de línea porque el bus de selección era solo para los hombres, para llevarlos y regresarlos del estadio. Llegué a pensar que el fútbol femenino no iba a tener el espacio. Pero en Europa (Suiza) vi lo que era una liga profesional de fútbol de mujeres y me dije “sí hay cómo” y fundé Ñañas.

En 2018 fuimos en primer equipo en ser transmitidos por televisión en el país. Antes de eso, recuerdo que hubo un Sudamericano de mujeres en Brasil y la Conmebol regaló la señal a todos los canales de Ecuador y ninguno pasó los partidos. Pagan cientos de miles de dólares por los partidos de los chicos y estos, ni regalados, ni a las tres de la mañana... Recorrí todos los canales en 2016, 2017 y dijeron no. En 2018 Ecuador TV dijo “Ok, los domingos a las tres de la tarde”. El día que pasaron el partido de Ñañas pasaron de dos puntos de rating a 8, su rating más alto del año.

Fernanda se acerca a festejar con sus compañeras. Foto: cortesía

Entonces se sumaron CNT y DirecTV, después DirecTV compró los de la Superliga Femenina.

En 2019, cuando iba a comenzar el torneo femenino, dijeron: solo vamos a aceptar los equipos que tengan equipo masculino, y nosotras dijimos: ¡¿cómo?!, los equipos masculinos no tenían jugadoras mujeres, fue una locura, nos desmantelaron a los que llevábamos haciendo un trabajo arduo. Con los dirigentes (deportivos), no pasó nada. Entonces fui a la Asamblea Nacional y se logró que el 7 de marzo de 2019 sea el Día Nacional del fútbol femenino y la ley cambió para dar equidad en el futbol. Ñañas fue el primer equipo inscrito en la federación, y pudieron inscribirse otros equipos solo de mujeres como Carneras, Quito FC y la ESPE.

Posteriormente, otros países del continente comenzaron a imitar la celebración del día y este año se convirtió en Día latinoamericano del futbol femenino.

¿Qué opinas del nivel futbolístico y de organización del torneo local?

La parte organizativa ha evolucionado bastante bien. Actualmente (la Superliga) es considerada la tercera mejor liga femenina de Sudamérica, el nivel es bastante alto. Hay jugadoras como Karen Páez, que jugó en Colombia y Finlandia, o Maireth Pérez, que jugó las semifinales mundialistas, que son top a nivel sudamericano. Lo que me sorprende es que Ecuador aún no haya tenido un podio en Copa Libertadores. Es uno de los objetivos de Ñañas.

¿Admiras a algún equipo a alguna liga de fútbol?

Al Olympique de Lyon. Fui invitada en el 2020. Conocí como funciona el equipo, tantas cosas que yo quiero aplicar aquí. Por ejemplo, dentro de su desarrollo integral, no solo entrenan futbol si no yoga, porque se dan cuenta que la parte mental es fundamental. El Olympique estaba en la Serie B y ha tenido una evolución en Francia.

Nuestro lema en Ñañas es que las jugadoras sean lo mas importante, cuando hay un equipo masculino, eso cambia. Pero en el Olympique ellas sí son importantes.

¿Una futbolista de referencia?

La selección de Estados Unidos, por lo que son a nivel futbolístico y por lo que han luchado. Ellas han hecho su propio marketing. Han ido a los parques a invitar a la gente a que las vaya a ver. Eso sucedió en la final del Mundial, cuando no les querían prestar un estadio para jugar. Finalmente, el estadio se llenó tanto que se quedó gente afuera y casi llegan tarde al partido por ese motivo.

Dentro de esa selección, Alex Morgan, me gusta que sea madre y siga jugando. Es una mujer sobria, escribe libros, estudia...

¿Qué consejo le dirías a una niña o joven que quiere dedicarse al fútbol profesional y duda en hacerlo?

Que si ella no está segura, lo piense bien, no es una decisión fácil, la gente dice que es algo chévere porque eres conocida, te conocen, te piden autógrafos. Pero si se dan cuenta, lo que dejan es muy grande. Cuántas veces se quedan sin ir al matrimonio de su ñaña o a las navidades con la familia, el sacrificio es bastante.

Pero si la razón de la duda es el miedo al fútbol femenino, yo tengo una frase que digo siempre y es: “si es que el mundo no esta listo para tus sueños entonces cambia el mundo y sigue tus sueños”.

Festejo del club Ñañas en 2020. Foto: cortesía

Uno de sus mejores goles

Fernanda Vásconez no solo aprendió a levantar el balón por encima de la barrera, si no otras habilidades que la transformaron en una goleadora excepcional. En 2018, uno de sus goles fue incluido en la lista de las mejores anotaciones semanales y televisión local. Era la primera vez que el gol de una mujer aparecía en ese espacio.

Toma la bola desde casi la mitad de la cancha y la levanta encima de la defensa y de la arquera, para anotar un gol en la final contra Unión Española, en Guayaquil. “Nadie nace sabiendo nada, es asunto de entrenar, de parar si estás cansada, y seguir”, sentencia. (D)