Boca Juniors destaca en los duelos cruciales por la solidez defensiva y capacidad de contragolpe, Fluminense lo ha hecho con la posesión como arma basándose en un esquema ofensivo. ¿Qué estilo de juego prevalecerá este sábado en el Maracaná para quedarse con la gloria de la Copa Libertadores?

La final única del principal torneo de clubes de Sudamérica en su edición 2023 (desde las 15:00 de Ecuador) en el mítico estadio brasileño comprende el choque de dos enfoques futbolísticos opuestos, dos realidades distintas argumentadas en los jugadores que disponen Jorge Almirón en Boca y Fernando Diniz en el Fluminense.

Boca Juniors vs. Fluminense por la Copa Libertadores: horarios para ver En Vivo

Clave 1

El factor tiempo

A favor de Diniz está el tiempo de trabajo que acumula como técnico del Flu, del que se hizo cargo en mayo de 2022. Almirón, en cambio, aterrizó en Boca el pasado abril siendo una de las alternativas tras el “no” de Gerardo Tata Martino, actual entrenador de Messi en el Inter Miami, cuando el Xeneize se consumía en una crisis de malos resultados.

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Clave 2

Jugadores

Diniz depuró la nómina al asumir el cargo que Abel Braga dejó y sumó jugadores que se adaptaran a su filosofía de juego. Así llegaron Marcelo del Real Madrid, el delantero John Kennedy (Ferroviaria) y ascendió al talentoso Alexsander, de 20 años.

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Almirón, por el contrario, se apropió de la situación de Boca en modo bombero y aún lucha no sólo con levantar el nivel de juego del equipo, también con consolidar una formación que mantenga regularidad.

En medio de ese bajón deportivo arribó de Europa el histórico goleador uruguayo Édinson Cavani y consolidó como titular a la última joya de la cantera xeneize, el volante izquierdo Valentín Barco.

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Clave 3

Títulos

Fluminense terminó tercero en el Campeonato Brasileño 2022 y logró la clasificación a la fase de grupos de la actual Libertadores. Todo un éxito para Diniz, que tomó las riendas del Tricolor carioca cuando marchaba en la decimoquinta posición.

En los primeros meses del 2023, dos títulos llegaron a las vitrinas del “Flu”: la Copa Guanabara y el Campeonato Carioca, ambas finales ganadas a su archirrival Flamengo.

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Con la Liga Profesional-2023 argentina en curso desde enero, Almirón tomó a Boca en la duodécima posición cuando se encontraba a diez puntos del líder River Plate. El Millonario terminó proclamándose campeón y Boca finalizó séptimo a 17 unidades de su archienemigo.

Clave 4

Estilo de juego

Ya en terreno de la Libertadores Fluminense rápidamente se convirtió en sensación gracias a notables resultados, como aquel 5-1 al entonces favorito River Plate en el Maracaná, que le valieron terminar primero del Grupo D.

En la fases de eliminación directa superó a Argentinos Juniors (octavos), Olimpia (cuartos) e Internacional de Porto Alegre (semifinales).

Conocido en Brasil, el Dinizismo’, resumido en posesión del balón, circulación rápida y juego vistoso, rápidamente dio de qué hablar en la competencia internacional. Este estilo ha hecho que Fluminense sea un equipo atractivo de ver y congregue masivamente a su torcida.

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Esa filosofía de autor le abrió a Diniz las puertas para ejercer como seleccionador interino de Brasil en la eliminatoria sudamericana al Mundial-2026 mientras se oficializa el arribo el próximo año de Carlo Ancelotti.

Lejos del estilo que propuso cuando ganó con Lanús el campeonato argentino 2016 y un año después alcanzó con ese club la final de la Libertadores -perdió con Gremio de Brasil-, Almirón no ha logrado consolidar en Boca una regularidad de juego.

Desde que debutó en el banco xeneize a mediados de abril, Almirón solo repitió una vez la formación en 42 partidos dirigidos. Señal inequívoca de que su idea futbolística con el plantel que dispone no cuaja, no carbura, por lo que los altibajos son una constante.

En la Libertadores, después de sortear con éxito la fase de grupos, Boca salió airoso en las tres series de eliminación directa (Nacional de Uruguay, Racing Club y Palmeiras) sin ganar ninguno de los seis partidos, pero amparado en un enorme Sergio Chiquito Romero en el arco en las definiciones por penales.

Clave 5

Ambición

Fluminense tiene la fortuna de disputar la final en su casa. El mítico Maracaná fue elegido en marzo pasado por la Conmebol, un mes antes de la fase de grupos. El club carioca apenas jugará su segunda final de Libertadores en nueve participaciones. En 2008 estuvo cerca de conquistar la Copa, pero Liga de Quito se lo impidió al imponerse por penales en la vuelta en Río de Janeiro para proclamarse campeón.

Boca, en cambio, ha estado presente en 32 ediciones de la Libertadores, llegando este año a doce finales. Ha sido campeón en seis ocasiones (1977, 1978, 2000, 2001, 2003 y 2007) y persigue con obsesión el séptimo título para igualar con Independiente de Avellaneda como el máximo ganador de la competición.

La peor y más dolorosa derrota en la historia xeneize la sufrió en la final de la Libertadores 2018, ganada por su archirrival River Plate en el estadio Santiago Bernabéu, Madrid. (D)