Julio César Chávez, el mejor boxeador mexicano de la historia, castigó al puertorriqueño Héctor Camacho Jr., hijo del Macho Camacho, uno de sus rivales más enconados, en la última pelea de su vida.

“Quiero decirles que muchas gracias, no me voy a volver a subir a un ring en una exhibición, ya mi cuerpo está cansado”, aseguró Chávez, de 58 años, tras el combate.

En el estadio Jalisco, ubicado en la ciudad mexicana de Guadalajara, occidente mexicano, ambos boxeadores disputaron cuatro asaltos con protectores en la cabeza.

Chávez, ganador de títulos mundiales en los pesos superpluma, ligero y superligero, fue siempre al ataque ante un Camacho Jr. que aguantó el castigo.

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Julio César Chávez buscó castigar el hígado del puertorriqueño, quien intentó responder con abrazos y combinaciones hacia la cabeza.

En el cuarto asalto, Chávez quiso quitarse la careta, pero su familia no lo permitió, aún así terminó la pelea de exhibición ante el hijo de uno de sus ex rivales.

Además de su pelea, la cartelera contó con la actuación de sus hijos, Omar y Julio César Chávez Jr., excampeón mundial del peso mediano.

El brasileño Anderson Silva, una leyenda de las artes marciales mixtas, derrotó por decisión dividida a Chávez Jr.

Silva, quien tuvo su tercera pelea en el boxeo, la primera desde 2005, se mostró a sus 46 años confiado en el cuadrilátero, con buenas combinaciones a la cabeza de Chávez Jr., quien sufrió un corte en su ceja derecha.

El récord de Silva quedó en dos victorias, una por nocaut, y una derrota, mientras que Chávez Jr. puso su marca en 52 victorias, 34 por la vía rápida, cinco derrotas y un empate.

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En otro combate, y por decisión dividida, el mexicano Damián Sosa derrotó al ecuatoriano Abel Mina en la disputa del título latinoamericano superwélter de la Organización Norteamericana de Boxeo (NABO), de la Organización Mundial de Boxeo (OMB).

El fallo de los jueces otorgó el triunfo al Samurái Sosa, duro golpe para el púgil ecuatoriano, que cuenta su primera derrota en catorce combates.

La decisión no cayó bien en el estadio Jalisco, donde se habló de favorecer al boxeador azteca, al tiempo que el peleador ecuatoriano mostró su inconformidad con el resultado del combate.

“Nunca pondré excusas ni hablaré mal de mi rival, pero sí debo recalcar que hoy (sábado) en Guadalajara, México, fui víctima de un evidente robo por parte de dos jueces de la OMB (…). Me encuentro lleno de indignación por saber que todavía en la actualidad el boxeo se maneja deliberadamente, sin transparencia”, comentó Mina.

En otra pelea de la cartelera, Ramón Inocente Álvarez, hermano de Saúl Canelo Álvarez, venció por decisión unánime a Omar Chávez, lo que dejó su récord su récord en 29 victorias, 16 por nocaut, ocho derrotas y tres empates, en tanto Chávez puso su marca en 38 victorias, 25 por la vía rápida, seis derrotas y un empate.

La pelea inició pareja con ambos boxeadores en busca de noquear a su rival, pero en el cuarto asalto un cabezazo accidental le provocó un corte a la ceja derecha de Chávez, lo que terminó beneficiar a Inocente y definir el combate.

Johansen Álvarez, sobrino del Canelo, debutó en el profesionalismo con una victoria por nocaut técnico ante Erick Hernández.

Con 17 años, el peso superpluma conectó golpes fuertes desde los primeros instantes que provocaron que en menos de tres minutos el árbitro parara el combate ante su rival, quien también vivió su primera pelea como profesional. (D)