Por decisión dividida, el mexicano Damián Sosa derrotó al ecuatoriano Abel Mina y se alzó con el título latinoamericano superwélter de la Organización Norteamericana de Boxeo (NABO), de la Organización Mundial de Boxeo (OMB).

Cumplidos los diez asaltos pactados, el fallo de los jueces otorgó el triunfo al Samurái Sosa con puntajes de 94-96, 95-94, 96-94, duro golpe para el púgil ecuatoriano, que cuenta su primera derrota en catorce combates.

La decisión no cayó bien. “Se equivocaron los jueces”, señalaron comentaristas mexicanos en la transmisión oficial de la cartelera, mientras el peleador ecuatoriano también mostró su inconformidad con el resultado del combate.

“Nunca pondré excusas ni hablaré mal de mi rival, pero sí debo recalcar que hoy (sábado) en Guadalajara, México, fui víctima de un evidente robo por parte de dos jueces de la OMB. Desde un principio supe que por ser visitante ya venía con un round en mi contra, pero nunca me imaginé que tan descaradamente me robarían este título (…). Me encuentro lleno de indignación por saber que todavía en la actualidad el boxeo se maneja deliberadamente, sin transparencia”, comentó Mina.

El ecuatoriano fue ofensivo sobre el cuadrilátero, aprovechó la mano derecha para castigar al mexicano, que se vio en apuros en varios tramos de la pelea, sin respuesta.

Para los últimos asaltos, Sosa pudo equilibrar el combate y lanzó golpes que sumaron puntos, aunque no los suficientes para pasar arriba en el conteo general, según criterio de la transmisión oficial.

“No estoy de acuerdo, no comparto la calificación y esperamos que en todo su derecho el Authentic Mina pida revancha”, apuntaron los relatores mexicanos.

“A Sosa le faltó y mucho, cuando les regalan las peleas en vez de ayudar perjudican, los jueces cometieron un grave error”, dijeron.

Mina habló de un “rival duro” y del trabajo que hizo sobre el cuadrilátero. “Hice lo posible, hemos perdido una batalla, pero no la guerra. Esto no se termina”, apuntó el nacido en Puerto Quito. (D)