En los interiores de la Comunidad Terapéutica San Juan Pablo II, ubicada en la avenida de las Américas, norte de Guayaquil, está operativa la primera cancha de fútbol para adolescentes en recuperación en drogas. Se busca que distraigan su mente jugando y recreándose después de una jornada de clases y terapias.

Este miércoles 22 de septiembre se inauguró el espacio en este centro regentado por la Arquidiócesis de Guayaquil. En el acto estuvieron presentes los benefactores, los esposos Juan Doumet y Olga Eljuri, monseñor Luis Cabrera, arzobispo de Guayaquil, y monseñor Antonio Arregui, arzobispo emérito de la ciudad.

Los adolescentes presentes en esa comunidad estaban alegres por este nuevo proyecto liderado por las autoridades de este centro de recuperación, quienes siempre han velado por el bienestar de ellos, relataron.

Ellos tienen el afán de seguir adelante superando todos sus problemas; además, se mantienen unidos como hermanos, según los adolescentes.

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Durante la inauguración de la cancha de fútbol hicieron un sketch en el que transmitían el mensaje de todos los estados de desánimo que sentían cuando estaban consumiendo drogas.

“Ya no quiero ser así”. “Nos recuperamos”, exclamaban sin cesar. Su felicidad invadía los rostros de agradecimiento.

Urano Hurtado, administrador de la comunidad, comentó que el acto de presentación de los adolescentes se realizó con mucho amor.

Jesús B. es uno de los adolescentes que se están recuperando y dijo estar contento por la cancha y de tener la nueva oportunidad de vida.

Asimismo, Abraham A., Alan S., Jordan C., y demás compañeros, agradecían por el espacio, porque al fin jugarán el deporte que les gusta, el fútbol.

“Bendiciones a que nos acompañen siempre porque esta obra y comunidad van a contribuir para que los jóvenes se desenvuelvan en un ambiente sano”, dijo monseñor Luis Gerardo Cabrera.

Los presentes tuvieron la oportunidad de escuchar las anécdotas del progreso de los adolescentes e incluso conocieron las instalaciones de este centro que ofrece evaluación diagnóstica médica y psicológica, atención de salud permanente durante el periodo de abstinencia, terapias psicológicas, tratamiento psiquiátrico y terapias vivenciales; además, les enseñan a elaborar maní dulce para vender en su red social Instagram https://instagram.com/sweetpeanut1

“Gracias por la cancha de futbol”, exclamaron los jóvenes. Sus profesoras miraban con amor y admiración a sus alumnos por la felicidad que irradiaban al tener un pequeño estadio y su lucha por salir de las drogas.

El centro tiene reconocimiento oficial y según la Arquidiócesis de Guayaquil, con la cancha se busca crear hábitos saludables y promover la constancia, el compromiso, además de mejorar la autoestima de los pacientes en recuperación. (I)