De 64 años, Gustavo Larrea Cabrera, aspirante del movimiento Democracia Sí, tiene una larga trayectoria como dirigente político y activista de organizaciones sociales y de derechos humanos. Es la primera vez que se postula a la Presidencia de la República, pero se lo ha descrito como un hábil operador político de diferentes Gobiernos.

¿Usted es un político viejo o un viejo político?
Soy una persona que hace política por convicción, para servir. No lo he hecho por vanidad o por ocupar un puesto. Tengo experiencia, sé hacer muchas cosas y bien. Y estoy dispuesto a trabajar por mi país hasta el último día de mi vida.

¿En qué condiciones cree que recibirá el país?
En una situación crítica, tal vez la más grave de la historia. Yo nunca he aspirado a ser candidato presidencial. Si lo hubiese querido, lo habría sido hace 20 años. Si hoy lo hago es porque creo que hay que arrimar el hombro. Y mis compañeros de Democracia Sí me dijeron que era el momento. Y lo asumo así con humildad y con conocimiento de que podemos aportar para aliviar la crisis sea como presidente o como movimiento.

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¿La crisis actual es consecuencia de los Gobiernos de los últimos catorce años? ¿Se siente usted responsable de ella por haber apoyado la candidatura de Rafael Correa y por ser amigo personal del actual mandatario Lenín Moreno?
La crisis viene de mucho atrás. El país no encuentra el rumbo. La sustitución de importaciones de los 70 generó puestos de trabajo, pero eso no nos llevó al desarrollo, tampoco la moda del neoliberalismo que nos abrió algunos mercados, ni la fuerte intervención del Estado... Nuestros dirigentes no han pensado que la fortaleza de Ecuador es ser como somos: el país de la biodiversidad... Participamos, al igual que la mayoría de ecuatorianos, en un proyecto que nos ofrecía cambiar al país… Yo me separé del Gobierno en el 2009 por discrepancias de fondo, porque desvió su rumbo. El gran traidor es Rafael Correa. En el caso de Moreno, yo no lo apoyé en su candidatura en el 2017 sino a Paco Moncayo. Ganó las elecciones y coincidí con él en el llamado a la consulta. Recorrí todo el territorio porque las preguntas me parecían adecuadas: eliminar la reelección indefinida, la minería en fuentes de agua, la Ley de Plusvalía...

Pero se decía que usted era el poder tras el poder…
Esos eran dichos de Correa. En las elecciones seccionales del 2019 participamos con nuestros candidatos y ellos con los suyos, no hubo alianzas. No hemos participado en este Gobierno que no ha tenido el sentido de la urgencia para enfrentar los problemas del país.

Pero la amistad se mantiene
Son cosas distintas. Uno puede ser amigo del vecino, pero el vecino administra su casa, no tú.

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¿Cuáles son los ejes más importantes de su plan de gobierno?
Empleo y reactivación productiva. Una política de reactivación económica es urgente. Para eso se necesita un fondo que debe venir de los recursos de los organismos multilaterales, de la banca estatal y privada del mundo, pero no se trata de endeudamiento sino líneas de crédito para el agricultor, el sector turístico, los industriales, los comerciantes, los transportistas, que no pueden tener tasas usureras... Los microempresarios recibirán hasta $ 20.000, los pequeños hasta $ 200.000 y los medianos hasta $ 500.000.

¿Quién va a administrar este fondo?
Tenemos una experiencia interesante con banca pública eficiente como el Banco del Pacífico y la CFN. Y creo que hay que distribuir la administración de varios segmentos de ese fondo entre la banca pública, privada, cooperativas, para no centralizar el crédito.

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¿Qué plantea en lo social?
Un tema clave es la salud. El país necesita un sistema de salud primaria potente, con subcentros de salud en cada recinto, barrio, comunidad. Debemos tener la ficha médica de todos los ciudadanos centralizada y computarizada. Necesitamos médicos epidemiólogos, usar telemedicina para atender a las familias de manera permanente… Y el tercer tema es la lucha contra la corrupción.

¿Qué propone?
La corrupción es la otra gran pandemia. La Ley de Contratación Pública es un cedazo para la corrupción, permite que se den los contratos a dedo a través de la dirección de los pliegos o las emergencias. Es necesaria una nueva Ley que permita que la Contraloría intervenga desde el inicio del proceso. Y eliminar la centralización de la contratación, a través del Sercop, que fue un retroceso histórico... Las funciones del Sercop deben pasar a la Contraloría.

Esa iniciativa legal deberá pasar a la Asamblea Nacional y si usted no tiene mayoría no podrá hacer mucho.
Seguramente tendremos un bloque importante y haremos acuerdos en la lucha anticorrupción. No creo que seamos los únicos en esta línea. Les propondremos a todas las fuerzas políticas, sociales y empresariales del país un acuerdo nacional anticorrupción.

¿Y qué incluye ese acuerdo?
La Ley es básica. En un gobierno honesto, cualquier funcionario que tenga un desliz debe ir preso, pero necesitamos un instrumento jurídico.

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¿Con qué dinero financiará sus planes sociales?
Es fundamental equilibrar las finanzas públicas bajando gastos y subiendo ingresos.

¿Dónde bajaría los gastos?
Hay gastos suntuarios y despilfarros. Por ejemplo, en compra de regalos, movilización exagerada de funcionarios, obras que pueden ser concesionadas con alianzas público-privadas.

¿Y cómo aumentar ingresos?
Hay que mejorar la recaudación tributaria. Actualmente se recauda el 17 % del PIB. Es uno de los índices más bajos y no porque no haya impuestos, sino que no se cobran bien.

Algo más...

¿Quiénes son sus colaboradores más cercanos?
Alexandra Peralta (candidata a la Vicepresidencia), Linda Lara (gerenta de campaña), Marco Antonio Rodríguez, Raúl Villavicencio, Xavier Zavala (candidato a la Asamblea Nacional), Juanita Vallejo (candidata al Parlamento Andino), entre otros.

¿Cómo financia su campaña electoral?
Con aportes de nuestros amigos y militantes.

Autodefinición ideológica.
Humanismo ecologista, no solo hay que proteger a la gente sino a todas las formas de vida. El desarrollo económico y la justicia social son caras de la misma moneda.

¿Cuál ha sido el mejor presidente que ha tenido el país?
Eloy Alfaro, Jaime Roldós y Rodrigo Borja. (I)