Llenar el espacio que dejó Tame en el mercado aeronáutico nacional luego de que el anterior Gobierno ordenara su liquidación. Esa es la meta de la nueva aerolínea de bandera ecuatoriana que se presentó este 16 de noviembre. Se trata de una iniciativa de un grupo de inversionistas cuya cabeza visible es Gabriela Sommerfeld, que tiene una conocida trayectoria en la industria. Ella es su chief executive officer (CEO).

“El proyecto nace de la necesidad de incrementar la oferta de servicios aéreos entre las principales ciudades del Ecuador. Surge a raíz de la pandemia, cuando se cierra la última empresa que servía al mercado local y queda un vacío. Nos reunimos un grupo de ecuatorianos que decidimos apostarle al país, y que ha venido trabajando con diferentes autoridades y actores de la industria nacional durante 18 meses para lanzar esta empresa”, comenta ella.

La razón social de la nueva compañía es Equinoxair Airlines. La ejecutiva señala que ya han solicitado los respectivos permisos y frecuencias a la Dirección de Aviación Civil (DAC), y que están en proceso las certificaciones de los organismos de regulación internacionales. Estima que iniciarán sus vuelos en la segunda quincena de diciembre.

Volarán a Quito, Guayaquil, Galápagos, Manta y Coca. No especifica el número de vuelos que tendrán diariamente, pero señala que su estrategia será que los pasajeros elijan los horarios en los que quieren viajar. “No a la hora que nosotros queremos”. “Habrá una oferta importante de frecuencias”, dice.

Sommerfeld explica que hicieron una alianza con la multinacional Boeing, que le arrendará aviones Next Generation 737-700. Arrancarán con dos en este año, y hasta el próximo año serán cuatro. “Son cómodos y seguros”, señala la ejecutiva.

Y agrega que dicho acuerdo incluye, además, la capacitación de sus empleados, que en una primera etapa suman 155. “Han entrenado al 100 % de nuestro personal técnico: pilotos, tripulantes, despachadores de vuelo, mecánicos y marketing y ventas”.

Por ahora no se ha hecho público el monto de la inversión de la nueva aerolínea. Según datos de la Superintendencia de Compañías, fue creada con un capital suscrito de $ 16.000.

Sommerfeld fue fundadora de la desaparecida aerolínea Aerogal, que en su momento absorbió a VIP. Y luego esta se fusionó con el holding Avianca-Taca. Ella formó parte de este último hasta el 2012; es decir, que vuelve al negocio tras casi diez años de ausencia.

Al preguntarle sobre el futuro de la industria aeronáutica luego del fuerte impacto que sufrió por la pandemia del COVID-19, ella dice tajante: “Es el momento de crecer y desarrollar. Ecuador está listo para eso”. (I)