El manejo financiero ha retomado un protagonismo en los últimos meses debido a la compleja situación económica a la que se enfrentan millones de familias que se han visto afectadas por la pandemia de COVID-19.

Pese a que la mayoría de ecuatorianos señala que sí ahorra, tan solo la mitad podría afrontar una emergencia superior a mil dólares. Ante esto hay varias opciones para quienes pueden generar estos ahorros. El sistema financiero ofrece depósitos a plazos o certificados de ahorros a plazo.

El mercado bursátil también es una opción para quienes quieren comenzar a generar dividendos con un dinero que por ahora no lo considere necesario. Una de estos productos es invertir en la Bolsa de Valores.

El mercado de valores es aquel escenario que está conformado por la oferta, demanda y negociaciones en el catastro público de este espacio, bolsas de valores y en el Registro Especial Bursátil ( REB) que realizan los intermediarios de valores autorizados.

Publicidad

Hay empresas que acuden a la Bolsa de Valores para la venta de acciones para soportar sus operaciones y de esta manera obtener recursos.

Sin embargo, esto no solo es exclusivo para personas jurídicas, también pueden participar del proceso las personas naturales, es decir, cualquiera puede adquirir acciones de una compañía. Pese a que la primera impresión es que es un campo para grandes inversionistas, no se requiere un montón mínimo.

El mercado de valores, otra opción para invertir que tienen las personas naturales

“En este segmento puede invertir cualquier persona natural o empresa sin importar si es grande, mediana o pequeña. Lo mejor es que no existen montos mínimos para invertir, todo depende de los objetivos y metas que se plantee”, señala Hernán Luque, gerente general de la Bolsa de Valores de Guayaquil (BVG).

Justamente el 13% de las transacciones de la bolsa fueron de pequeños y medianos inversionistas en el 2020 a través de 7.133 negociaciones del total de 15.380 operaciones generales.

En ocasiones, las empresas emiten acciones a bajo costo que a quien las adquiere le permitirá ganar dinero de dos maneras, la primera es la generación de utilidades de la compañía y la segunda es si aumenta de costo lo que le superará lo invertido.

Accionista o inversionista

Para adquirir una acción deberá contactarse con una casa de valores que está regularizada por la Superintendencia de Compañías. Una vez que se contacte le harán un perfil financiero y de riesgo dependiendo de su situación tanto económica y hasta familiar lo que puede ocasionar que no le convenga convertirse en accionista sino más bien en inversionista.

Las compañías a diario publican las acciones que ponen a la venta a través de la Bolsa de Valores tanto de Quito como de Guayaquil.

Luque aconseja que antes de decidir invertir en la Bolsa de Valores es necesario que se asesore con profesionales de casas de valores autorizadas, investigar la empresa a la que quiere invertir, en caso de poder hacerlo diversifique la inversión para reducir el riesgo.

Otras de las sugerencias es aprovechar los precios más convenientes, minimizar los costos, transacciones y comisiones de servicio. En el caso de la Bolsa de Valores de Guayaquil se incentiva a los pequeños inversionistas sin cobrar comisión en acciones menores a los 500 dólares. Además, aconseja no desesperarse si las ganancias no llegan de inmediato. (I)