Desde el inicio de la pandemia, la Corporación Nacional de Electricidad (CNEL) ha reportado 200 mil reclamos por facturación excesiva y la situación llegó al punto en el que ministros y asambleístas piden explicaciones al director de la empresa, los colectivos ciudadanos interponen acciones de protección, y la Defensoría del Pueblo y el Consejo de Participación Ciudadana y Control Social mantienen reuniones con delegados de la compañía para conocer qué está pasando.

Guayaquil concentra 32 % de quejas y hay casos tan increíbles como el de Alberto Mendoza, quien antes pagaba $100 en promedio por su consumo mensual y ahora le llegó la factura por $6.113. Él es uno de los 18 mil usuarios que reclamó por el alza.

El gerente general de la CNEL, Diego Maldonado, anunció que se revisarán los 630 mil medidores que hay en Guayaquil para determinar posibles desperfectos, en unos 15 días. Aseguró que no se ejecutarán cortes para quienes estén realizando reclamos por facturación excesiva.

La presidenta del Consejo de Participación Ciudadana, Sofía Almeida, sostuvo que se hará una campaña de difusión respecto a cómo se gestiona el cobro y los reclamos por servicio de energía eléctrica.

Según la Ley del Consumidor, CNEL debe hacer lecturas cada mes. Si deja de tomarla no puede cobrar atrasado ese mes, sino que tiene que asumirlo la empresa. Pero hay casos en los que los técnicos no pueden realizar la lectura porque los medidores están dentro de la casa. Ahí se aplica una lectura estimada, es decir, el promedio de los últimos 6 meses. (I)