En un mundo donde la manufactura ha sido tradicionalmente un terreno dominado por hombres, Mishell Lafuente Díaz se ha convertido en un símbolo de cambio y determinación. Como gerenta nacional de Manufactura de Bimbo Ecuador, su trayectoria es un ejemplo de cómo la preparación, la valentía y el apoyo mutuo pueden romper barreras y transformar industrias enteras. Con una sólida base educativa y años de experiencia en el sector alimentario, Mishell ha sabido posicionarse como una líder que no solo destaca por sus competencias, sino por su visión de equidad y progreso.
“El liderazgo no es solo tomar decisiones, es construir un camino para que otros puedan avanzar”, asegura Mishell. En su rol, ha impulsado estrategias que optimizan los procesos de producción en las plantas de Bimbo Ecuador, apostando por la eficiencia y la sostenibilidad. Pero su impacto va más allá de los números: se trata de inspirar a las nuevas generaciones, especialmente a las mujeres, a ocupar espacios protagonistas en sectores industriales.
Su ascenso no estuvo exento de retos. Criada en un entorno donde el esfuerzo era la norma -inspirada por su abuela, quien con trabajo duro levantó su hogar-, Mishell entendió desde temprano que el conocimiento y la perseverancia son claves para superar obstáculos. “Hay una inseguridad que nos frena, sobre todo a las mujeres. Nos decimos ‘me falta algo’, mientras que otros con menos se lanzan sin dudar”, compartió durante su intervención en el foro “Mujeres que rompen paradigmas”, organizado por EL UNIVERSO. Recordando una lección que marcó su carrera tras leer Lean In de Sheryl Sandberg, añadió: “Arrójate, con miedo o sin él. Lo peor que puede pasar es que aprendas”.
No se trata solo de estar aquí por mí, sino de abrir puertas para las que vienen detrás
Mishell Lafuente Díaz, gerenta nacional de Manufactura de Bimbo Ecuador.
En Bimbo Ecuador, Mishell ha encontrado un entorno que fomenta el talento por encima del género. “Estoy aquí por mis competencias, no por ser mujer”, subraya. Sin embargo, reconoce que no todas tienen las mismas oportunidades. Por ello, destaca iniciativas como el programa Círculo de Mujeres de Grupo Bimbo, un espacio de mentoría y desarrollo que empodera a mujeres en todos los niveles. “Es un programa de dos años donde compartimos experiencias y crecemos juntas, con mentores -hombres y mujeres- que nos ayudan a conjugar vulnerabilidad y fuerza”, explica. Para ella, estos espacios son esenciales para construir liderazgo femenino en la industria.
En el foro “Mujeres que rompen paradigmas”, Mishell habló sobre la corresponsabilidad social en este cambio. “No basta con que nosotras nos preparemos; la sociedad también debe ser nuestra red de apoyo”, afirmó ante un público atento. Su mensaje resonó: el liderazgo femenino no solo beneficia a las mujeres, sino que enriquece a las empresas y a las comunidades con perspectivas diversas. En Bimbo, su ejemplo ha normalizado la presencia de mujeres en roles clave, un paso hacia la equidad que ella espera deje de ser noticia y se convierta en norma.
Fuera del ámbito profesional, Mishell encuentra fuerza en su familia y en su historia personal. “Mi abuela, mis padres, mis hermanas… todos han sido mi red de apoyo”, cuenta con gratitud. Aunque no tiene hijos, sueña con un futuro donde sus sobrinos y las nuevas generaciones no enfrenten las mismas luchas que ella. “Quiero que vean en mí un referente, alguien que les diga ‘tú puedes’”, dice. Su historia es un llamado a la acción: prepararse, lanzarse y, sobre todo, construir peldaños para que otros suban. En sus palabras, “lo que hacemos hoy no es solo por nosotras, sino por las que vendrán mañana”. (I)