María Gabriela Yagual, de 36 años, empezó a trabajar a los 19 años mientras cursaba su carrera de ingeniería química. Pronto consiguió un empleo en una empresa petrolera, donde debía acampar por 20 días seguidos con hombres en su mayoría.

Ahora Yagual es gerenta de la planta de aguas residuales de Interagua en Las Esclusas, Guayaquil. También será una de las panelistas del foro ‘Mujeres que rompen paradigmas’, organizado por Diario EL UNIVERSO, que tendrá lugar en la Universidad Espíritu Santo el próximo 27 de marzo a las 10:00.

En la mesa de diálogo también participarán: Leticia Tituaña, mujer indígena del pueblo kichwa-Otavalo: ella es ingeniera química graduada en la Escuela Superior Politécnica del Litoral; fundadora y directora de Warmi STEM; y cofundadora del Kichwa Institute of Science, Technology and Humanities – KISTH.

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También estará Gisselle Giler, árbitra FIFA central de Ecuador, quien pertenece al escalafón internacional desde 2023. Es oriunda de la ciudad de Ambato y parte de la Asociación de Árbitros Profesionales de Fútbol de Pichincha.

La gerenta nacional de Manufactura de Bimbo Ecuador, Mishell Lafuente Díaz, quien tiene 12 años de trayectoria en la industria alimentaria, también estará presente.

Además, la destacada cantante ecuatoriana Pamela Cortés, y María José Jaramillo, gerenta de supply chain en Grupasa, quien promueve la iniciativa en la lucha contra la violencia de genero unidos por la educación con Ecuador Dice No Más.

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En entrevista, Yagual cuenta sus experiencias en un campo dominado por hombres y los retos de ser mujer en un ambiente así.

¿Cómo fue su primer trabajo?

Empecé muy jovencita, con unas pasantías. Yo estudiaba y trabajaba, en las pasantías me quedé de largo hasta que me gradué. Era una consultora ambiental. Yo estudié ingeniería química en la universidad, y eso está relacionado a lo ambiental, pero quería conocer un poco más de la industria. Salí de eso y empecé a buscar un trabajo en un área que tenga que ver más con procesos industriales.

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Entré a una empresa que presta servicios petroleros. Ahí tuve un cambio mayor de vida, porque el trabajo no era en la ciudad, donde yo normalmente estaba acostumbrada. Era por turnos, jornadas de 20 días en campamento y 10 de descanso. Fue un trabajo altamente técnico (...). También se me hizo curioso porque habían muy pocas mujeres.

¿Cómo era la convivencia en el campamento entre tantos hombres?

Era muy chistoso (ríe). El área donde yo trabajaba, yo hacía fluidos de perforación, yo era la única mujer. Todos eran hombres, 25 personas, yo la única mujer. Nunca habían contratado a una mujer, no querían contratar a una mujer. Hubo alguien que (...). Entré en un proceso de trainee, y los managers que estaban contratando en ese rato, hubo uno que le habían dicho oye, no contrates mujeres, pero al final me terminó contratando.

Nunca me sentí fuera de lugar. Las personas con las que tuve la suerte de estar fueron personas muy respetuosas y caballerosas. No sentí que me hicieran de menos por el hecho de ser mujer o porque profesionalmente recién estaba aprendiendo, pero pese a que me sentía cómoda con mis pares, yo me sobreexigía por el hecho de ser la única mujer y que me contrataron. Sentí el peso: en los cursos de formación tenía que ser la mejor, en tal cosa, tenía que hacerlo bien. Sentía ese peso de que no me podía equivocar.

No solo mi área eran puros hombres, sino toda la industria. Sí se nota que es una industria hecha para hombres.

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¿Ha enfrentado otros obstáculos en su carrera por ser mujer?

Yo creo que lo primero es que he tenido mucha suerte en los sitios donde he ido, he tenido oportunidades indistintamente de mi género. Creo que tal vez, más que obstáculos, sí me he topado en el camino con personas que no saben, o que no han estado acostumbradas a trabajar con mujeres, en el rato que aparece una mujer entre tanto hombre no saben cómo tratarla. Eso obstaculiza un poco temas de comunicación y hasta cierto punto organización del trabajo.

También lo vi como una etapa de poder yo desarrollar habilidades que tal vez en otro contexto no las hubiera podido desarrollar.

Donde yo pensé que habría un obstáculo era al rato de tener una familia, un poco por el equilibrio laboral y personal. Al final no lo veo como un obstáculo porque de un lado la maternidad me ha permitido ser más eficiente.

¿Qué espera aportar al foro?

Creo que algo que me ha llevado a progresar en mi carrera es darle la vuelta a las cosas y buscar oportunidades donde normalmente vemos obstáculos. Creo que ese puede ser mi aporte principal. (I)