El 34 % de las niñas contrae matrimonio antes de los 18 años en Honduras, una práctica “oculta y normalizada” en el país que las expone a violencia machista, embarazos tempranos y les aleja de las aulas, alertó este lunes la ONG Plan Internacional.

Este dato divulgado por Plan Internacional con motivo del Día de la Niña refleja que en Honduras los matrimonios y uniones forzadas de menores siguen siendo una “realidad oculta y normalizada” a pesar de la reforma al Código de la Niñez y la Familia aprobada en 2016 que prohíbe el casamiento de cualquier menor de 18 años.

“Más del 30 % de las niñas y adolescentes de alguna manera están obligadas a contraer matrimonio a una temprana edad”, dijo a Efe el director de Plan Internacional Honduras, George Redman, luego de participar en la conferencia “Los datos no mienten”.

Redman lamentó que se hable “poco” del matrimonio infantil y las uniones tempranas en Honduras, donde las niñas carecen de oportunidades de decidir qué quieren hacer con su vida, cuándo quieren tener hijos o casarse.

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Entre 2019 y 2020 en Honduras se identificaron 27 matrimonios infantiles por vía municipal y 416 uniones tempranas, según datos de Plan Internacional.

Según cifras del informe del Estado de Población de 2021, citadas por la ONG, el matrimonio en menores de 18 años se estima en un 34 %, una realidad que expone a las niñas y adolescentes a violencia machista en el hogar y embarazos tempranos.

Vulneraciones graves

Imagen referencial sobre embarazo adolescente. Foto: Archivo

El embarazo adolescente, la violencia de género y el matrimonio infantil figuran entre las “vulneraciones más graves” a los derechos humanos de las niñas en Honduras, señaló Plan Internacional.

Redman destacó que estas vulneraciones son “realidades ocultas sobre las que existe poca información” en Honduras, país donde cada tres horas se registran tres partos de niñas y adolescentes.

Afirmó que la violencia que afecta a mujeres y niñas en Honduras se ha “exacerbado” durante la pandemia de covid-19, pues entre enero y agosto de este año el sistema de emergencias 911 contabiliza 65.969 denuncias de violencia doméstica y maltrato familiar.

Los tres refugios secretos de la Asociación Calidad de Vida de Honduras han atendido al menos 77 casos de niñas víctimas directas de la violencia, a pesar de que no están identificadas como “una población priorizada”, según Plan Internacional.

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Deserción escolar

Foto: Pixabay

La violencia, el matrimonio infantil y los embarazos tempranos contribuyen a la deserción escolar e incluso a la migración irregular de muchas niñas en el país centroamericano.

Más del 30 % de las niñas no van a la escuela en Honduras, donde muchas menores viven una realidad “dura”, por lo que Plan Internacional instó a las autoridades a desarrollar una estrategia funcional, adecuada y presupuestada para “la incorporación y la retención efectiva de la niñez en el sistema educativo”.

El cierre de escuelas y las clases virtuales por la pandemia de la covid-19 han obligado a muchas familias a “priorizar” la continuidad de la educación de sus hijos, forzando muchas veces a las niñas a abandonar los estudios y realizar labores domésticas o trabajo infantil, señaló la ONG.

Redman exhortó a Honduras a aprobar la Ley de Casas Refugio, presentada en 2018, para mujeres víctimas de la violencia machista en el país, que ya deja más de 200 asesinadas en lo que va de año.

Además, invertir en la población más joven, con especial énfasis en las niñas, acabar con la violencia que afecta a las menores y reducir el alto número de embarazos adolescentes. (I)