La tragedia de un accidente de bicicleta y ser atropellado por una camioneta vino acompañada por una fatal noticia para Jeff Henigson, cuando solo tenía 15 años. Al joven le detectaron un agresivo cáncer de cerebro denominado “astrocitoma anaplásico” y le daban máximo tres años de vida.

Treinta y cinco años después, Henigson sigue vivo pudiera ser por un “milagro bíblico”, aunque él asegura que se trató de un “error médico”. Su historia se convirtió en muy popular en los Estados Unidos, gracias a que The Whashington Post la dio a conocer.

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Vivió 35 años con un diagnóstico equivocado de cáncer terminal

Vivir durante 35 años con el temor de morir por cáncer fue lo que tuvo que soportar Henigson. Cuando decidió contar su historia, recibió una sorpresa por parte de un neuropatólogo jubilado y experto en este tipo de cáncer.

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Karl Schwarz, un neuropatólogo jubilado de Nueva Jersey puso en duda inmediatamente el “milagro” de Heningson, inclinándose más por negligencia médica basándose en los informes del paciente.

Schwarz contactó por correo electrónico a Henigson, explicándole que en sus 38 años, solo había visto a tres pacientes que habían “sobrevivido mucho más allá de la esperanza de vida de un diagnóstico correcto. Tras la revisión, en dos de ellos el diagnóstico era erróneo”, lo que alertó a Jeff y discutieron sobre su caso.

Es tan poco probable sobrevivir a este tipo de cáncer más allá del diagnóstico que, Schwarz pidió revisar su historial médico, por lo que indagaron en los archivos a lo largo de los años y encontraron tres informes fechados en febrero de 1986.

El milagro “bíblico” que se convirtió en un error médico

El primer cuestionamiento de Schwarz llegó cuando Henigson leyó el primer informe, que indicaba que su tumor era benigno. “Su diagnóstico, astrocitoma pilocítico, es un tumor benigno. ¿Por qué se sometió a radiación y quimioterapia?”. Lo mismo ocurrió cuando Henigson compartió con el médico jubilado el segundo informe.

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En el tercer informe, Schwarz fue tajante “es un diagnóstico completamente falso” y cuestionó que ni siquiera se buscara una segunda opinión. Henigson entró en desespero durante la conversación y “sintió la necesidad de gritar” y silenció brevemente su teléfono, hasta romper en llanto.

Schwarz dijo que “si sobrevivió al astrocitoma anaplásico, entonces es el resultado de un milagro de proporciones bíblicas. Ahora, si se hizo un diagnóstico erróneo, que creo que es lo que sucedió, entonces la suya es una advertencia importante. Los patólogos, como todos los demás, cometen errores”.

Por suerte, Jeff hoy en día vive feliz y hasta se casó y formó una familia.

Por otra parte, Henigson deseó emprender acciones legales, pero el límite de tiempo para las demandas por negligencia médica en California, donde tuvo lugar su diagnóstico, venció hace más de 30 años.

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Actualmente Jeff enfrenta las consecuencias que le dejó someterse a un tratamiento por cáncer durante tanto tiempo. Problemas en la visión, audición y hormonas dañadas por la radiación cerebral, disminución de la función pulmonar a causa de la quimioterapia y tejido cicatricial en su cerebro que probablemente lo llevó a ser epiléptico, son solo algunas de las afecciones que hoy en día encara.

Jeff Henigson publicó un libro titulado “Warhead: La Verdadera Historia de un Adolescente Que Casi Salva al Mundo”, publicado en julio de 2019 para contar su historia y cómo fue su vida con la amenaza constante de un diagnóstico incorrecto y una probable muerte prematura. (I)

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