Un intérprete afgano que ayudó a rescatar al presidente de Estados Unidos, Joe Biden, de una tormenta de nieve en 2008, escapó de Afganistán con su familia tras esconderse de los talibanes durante semanas, confirmó el lunes el Departamento de Estado.

Después de cruzar a Pakistán por tierra, Aman Khalili y su familia volaron en un avión del gobierno estadounidense a Doha, Catar, donde las causas migratorias de miles de refugiados afganos son procesadas por funcionarios estadounidenses, dijo un portavoz del Departamento de Estado a la AFP.

El diario The Wall Street Journal había informado anteriormente que Khalili, su esposa y sus cinco hijos -que no pudieron huir en el puente aéreo de emergencia de agosto tras la toma del poder por los talibanes-0 escaparon del país con la ayuda de grupos de afganoamericanos y veteranos de guerra.

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En 2008, Khalili trabajaba como intérprete para las fuerzas estadounidenses cuando el entonces senador Biden y otros dos legisladores, Chuck Hagel y John Kerry, visitaron Afganistán.

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Cuando una tormenta de nieve obligó a su helicóptero a aterrizar en una zona remota, Khalili se unió a una pequeña Fuerza Militar de Reacción Rápida que se dirigió desde la base aérea de Bagram a las montañas para rescatarlos.

Trece años después, Khalili no pudo tramitar su solicitud para emigrar a Estados Unidos a tiempo para ser evacuado cuando los talibanes tomaron el poder.

“Hola, señor presidente: Sálveme a mí y a mi familia”, se le citó en el Journal a finales de agosto, cuando terminó el puente aéreo de unas 120.000 personas que escapaban del país. En respuesta, la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Jen Psaki, dijo que el gobierno lo ayudaría.

“Lo sacaremos de ahí. Honraremos su servicio”, comentó entonces.

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Una vez finalizado el puente aéreo, Khalili y su familia se escondieron en una casa de seguridad en Kabul, con la ayuda de afganos y veteranos estadounidenses.

Al no poder embarcar en un vuelo de refugiados desde Mazar-i-Sharif, en parte porque carecían de pasaporte afgano, Khalili y su familia viajaron por tierra subrepticiamente durante dos días hasta la frontera con Pakistán, que cruzaron el 5 de octubre.

El Journal informó que el Departamento de Estado acelera un plan para proporcionar a la familia visados especiales de inmigración a Estados Unidos. (I)